Cubierta por un velo de mentiras, la masturbación
es tachada de pecado, suciedad, vicio y enfermedad, razones
por las que indebidamente es satanizada. Practicarla de
manera moderada es gratificante, y en pareja puede mejorar
la comunicación y el conocimiento íntimo.
La estimulación de los genitales para obtener placer
es una práctica tan añeja como la historia
del hombre. No obstante, casi siempre ha sido reconocida
como un acto negativo, pecaminoso, que genera problemas
y ningún beneficio, lo que ha dado pie a que sea
un tema tabú del que pocos hablan. Pero, ¿qué
hay en torno al mito?
Etapas
de vida
Cuando
el bebé comienza a explorar su cuerpo, sus manos
llegan a los genitales como a cualquier otra parte del cuerpo,
permaneciendo por más tiempo ahí debido al
placer que le generan. Pero, cuando una persona mayor lo
ve, retira sus manos de la zona que es "prohibida"
y le dice "eso no se hace", tal como sucede cuando
el pequeño toma objetos que no son suyos o hace algo
indebido.
Más adelante, el niño se interesa activamente
por el sexo. A partir de los tres años es más
común la caricia rítmica de los genitales,
o el roce con distintos objetos para obtener placer, muy
diferente de la simple manipulación que no se acompaña
de excitación ni de satisfacción. Al hacerlo
no se oculta, y al ser descubierto la madre le regaña,
razón por la que empieza a hacerlo en secreto. El
chico no entiende que, según los padres, esta práctica
es íntima y no debe realizarse en público.
Con la adolescencia se experimentan cambios biológicos
en el cuerpo de los chicos; se despierta el deseo sexual
y la masturbación empieza a tener sentido como un
juego autoerótico (se estima que 80% de los jóvenes
de 13 años se masturban), que proporciona placer
y un canal de desfogue a la excitación que muchas
veces es una respuesta ante la dificultad para establecer
relaciones sexuales con el sexo opuesto.
...
y mitos que la acompañan
En
el intento de reprimir la masturbación se han creado
una serie de mitos a su alrededor. Se dice que puede generar
crecimiento de vellos en las palmas de las manos, que hunde
los ojos y les quita brillo, agota los músculos,
perjudica la memoria y la capacidad de pensar, degenera
tejidos y nervios, provoca crecimiento del pene, acné,
ceguera, sordera, infertilidad, impotencia, mongolismo,
demencia, locura, epilepsia y, en casos extremos, muerte
prematura.
Sexólogos de distintos países coinciden en
señalar que la represión a la que es sometido
el menor generará dificultades posteriores, tanto
en su vida sexual como en otras funciones psíquicas.
Por ejemplo, masturbarse a escondidas y con toda prisa es
uno de los antecedentes de la eyaculación precoz.
Ahora bien, cuando es la única forma de lograr placer
sexual, o si genera sentimientos de culpa y ansiedad, es
motivo suficiente para visitar al psicólogo o psiquiatra.
Lo que es una realidad es que en cada orgasmo el cuerpo
libera endorfinas (hormonas que contribuyen a la relajación),
por lo que la masturbación es aconsejable para hombres
y mujeres, ya que reduce estrés y ansiedad, permite
conocer y apreciar el propio cuerpo para tener mejores orgasmos
y disfrutar más de las relaciones de pareja, aumenta
el autocontrol, la confianza en uno mismo y ayuda a conciliar
el sueño. En el caso de las mujeres, la masturbación
promueve que disminuyan las molestias menstruales y combate
la sequedad vaginal en la época del climaterio.
Además, los especialistas reconocen que el llamado
autoerotismo contribuye a mantener la libido o energía
sexual, que de no ser encauzada como el cuerpo lo requiere
puede ser el origen de diversas molestias, como irritabilidad,
frustración o nerviosismo.
Finalmente, y como simple información, sepa usted
que 92% de los varones y 58% de las mujeres se autoestimulan
en busca del orgasmo. Tengamos presente que tratándose
de nuestra sexualidad lo mejor es mantenernos informados
y no guardar preguntas al estar frente al médico,
pues las respuestas que él nos ofrezca nos ayudarán
a tener mejor calidad de vida.
Fuente:
Extracto de la página de Internet “SALUD Y
MEDICINA”
Volver
Arriba
..................................
Solicite
este articulo
(Indicar
nombre del artículo)