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Deseo
sexual, ¡a romper la rutina!
Fernando
González G.
El instinto sexual que compartimos con muchos animales tiende
a desaparecer cuando nos enfrentamos a periodos de estrés
y trabajo excesivo, o bien, cuando la rutina se instala en
nuestra vida diaria y se adormece el deseo por la pareja.
¿Cómo recuperar la pasión pérdida?
El deseo sexual responde a complejo proceso en el que interviene
el cerebro (como motor) algunas hormonas y un argumento cognitivo,
es decir, los intereses y motivaciones sexuales; si uno de
estos componentes se desequilibra puede dar pie a la inhibición
del deseo erótico, el cual puede tener como origen
alguno de los siguientes factores:
-
El aburrimiento o infelicidad en una relación amorosa
prolongada.
-
Depresión (que en el hombre conduce a la disminución
del sexo y en la mujer a la inhibición de la excitación).
-
Dependencia al alcohol o drogas adictivas, así como
efectos secundarios de algunos medicamentos (antihipertensivos
y antidepresivos, entre otros).
- Es
sabido también que el deseo sexual reducido se asocia
con acontecimientos traumáticos durante la infancia
o adolescencia (abuso sexual o violación), supresión
de fantasías sexuales o formar parte de una familia
disfuncional donde hayan sido frecuentes la violencia y
agresividad, así como nulas muestra de afecto.
Aspecto
físico
Igualmente,
algunas condiciones físicas determinan la pérdida
de la libido, pues ante la aparición de algunas enfermedades
el aspecto sexual se relega a segundo término, como
en el caso de algunas mujeres que padecen artritis, diabetes,
osteoporosis, o bien, aquellas que se encuentran en el periodo
de la menopausia (fecha de la última menstruación),
en la que es común bochornos, incontinencia urinaria
y cantidad insuficiente de estrógenos, hormonas que
determinan el deseo sexual).
En el caso de los hombres ocurre algo similar, cuando conviven
con problemas como depresión, hipercolesterolemia (niveles
elevados de colesterol en sangre), diabetes, infartos o hipertensión,
sin olvidar aspectos tan importantes como obesidad, eyaculación
precoz y disfunción eréctil.
Factores
psicoemotivos
Es
común que una pareja tenga que superar situaciones
imprevistas y aprender a convivir con los defectos y cualidades
de su compañero (a), pero lo importante es no descuidar
la relación porque, sin darse cuenta, pueden llegar
a ser dos extraños en la intimidad.
Algunas situaciones que promueven este escenario:
-
Las buenas relaciones pueden perder su atractivo cuando
es más importante el trabajo u otras obligaciones
que la sexualidad.
-
En ocasiones, algunas personas eligen a sus compañeros
por determinadas características (como su generosidad
o la estabilidad que representan) sin haber experimentado
jamás deseo sexual hacia él o ella.
-
Es común que individuos educados bajo severos principios
religiosos o morales contra el sexo coloquen una barrera
ante su pareja, la cual impide el pleno ejercicio del erotismo
si no existen estímulos que lo contrarresten
-
Diferencia de edad entre la pareja.
-
Técnicas sexuales inadecuadas y rutinarias producen
relaciones sexuales insatisfactorias.
-
Luchas de poder en la pareja, y sensación de no ser
respetado ni escuchado por el compañero que culminan
en resentimiento, rencor e ira. A medida que estos sentimientos
aumentan, el interés desciende, ya que, con frecuencia,
la falta de deseo es un arma esgrimida por el compañero
que se siente menos poderoso en la relación de pareja:
es frecuente que la mujer la utilice cuando siente que no
tiene otro recurso para imponerse sobre el hombre.
Soluciones
Cuando
el deseo sexual ha sido arrumbado en un rincón debido
a causas físicas, es necesario buscar la ayuda de algún
especialista que ayude a superar la enfermedad que origina
el alejamiento amoroso, pero si este comportamiento es consecuencia
de distracción, trabajo excesivo, rutina o cansancio
sexual puede intentar lo siguiente:
-
Cuando vea a su pareja al final del día, déle
un beso que dure por lo menos 10 segundos. Esto parece mucho,
pero le ayudará a conectarse nuevamente con su compañero
(a) después de un día muy largo, y puede ayudar
a encender el deseo.
-
Si quiere tratar algo nuevo o quiere que su pareja la acaricie
de otra manera, transmítale ese sentimiento cuando
no estén inmersos en el acto sexual. Si lo hace amorosamente,
sin reclamos, puede conseguir mucho más que si se
enfrasca en una pelea donde los insultos sustituyan a la
crítica propositiva.
-
Si es el sueño lo que está afectando el deseo,
piense en la posibilidad de tener relaciones sexuales durante
otras horas del día; tal vez tendría más
energía por la mañana o durante la siesta
que por la noche. Esto también ayuda a que la relación
sea mucho más espontánea.
-
Haga de una noche de la semana la ideal para citas románticas.
Aunque no es algo espontáneo, la pareja tendrá
la oportunidad de pasar un tiempo juntos cada semana, sin
la presión de los niños, el trabajo u otras
cosas.
-
Si tiene problemas de frigidez que no se deben a niveles
bajos de estrógeno, hay un método estimulante
muy popular: pida a su pareja que le dé un masaje
con aceites aromáticos.
-
Si nunca puede tener orgasmos, préstele atención
a ese asunto y busque ayuda. La recomendación es
la misma tanto para hombres como para mujeres. Si el sexo
no es divertido y excitante entonces se pierde el interés.
-
Conozca su propio cuerpo y enseñe a su pareja. Practique
el autoestímulo y después induzca a su pareja
para que haga lo mismo.
-
Asegúrese de incitar el juego sexual antes de la
penetración. Tal vez sería saludable acordar
con su pareja alternar la penetración con las caricias
y el lenguaje erótico.
-
Intente los besos como una forma de hacer aumentar el deseo.
Puede experimentar con diversas maneras de besar. De acuerdo
con las teorías antiguas de Oriente sobre el sexo,
hay nueve lugares estratégicos para aumentar el deseo
en su media naranja: orejas, cuello, mejillas, axilas, labios,
muslos, costado, pecho y genitales.
-
Trate de tener sexo en un sitio donde no lo haya hecho nunca,
o cite a su pareja en un bar o restaurante y dele besos
apasionados antes de volver a casa; en ocasiones el auto
es un lugar emocionante para dar rienda suelta a la pasión.
-
Tome turnos para taparse los ojos durante el sexo y visite
con su pareja, de vez en cuando, una tienda erótica
que despierte su imaginación.
-
Despiértese cualquier día con ganas de sentirse
sexy, empiece a pensar en el sexo desde la mañana
y llame a su pareja durante el día, enviando mensajes
sugestivos (que tal vía e-mail) que lo preparen para
lo que ocurrirá más tarde.
Las
rutas para despertar el deseo sexual en una persona tienen
un solo límite, el respeto y la dignidad del ser amado,
así que no se duerma en sus laureles y repare lo que
haya reparar antes de que sea demasiado tarde.
Fuente:
Extracto de la página de Internet “SALUD Y MEDICINA”
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