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Todo
sobre los anticonceptivos
Karina
Galarza Vásquez
La amplia
gama de anticonceptivos que existen en la actualidad permiten
controlar adecuadamente la natalidad y, pese a las opiniones
dispares que existen sobre su uso, no podemos negar que nos
brindan la posibilidad de vivir nuestra sexualidad responsablemente.
Diversos equipos científicos de todo el mundo han trabajado
en su desarrollo desde hace muchos años, lo cual ha
dado como resultado que en la actualidad tengamos al alcance
anticonceptivos más seguros y con menor cantidad de
efectos secundarios. Estos métodos tienen la función
de bloquear el paso de espermatozoides, o bien, destruirlos
antes de que lleguen al lugar en donde se ubica un óvulo
para fecundarlo.
Hay algunos que actúan sobre los ovarios para que éstos
no liberen óvulos y aumenten el espesor del moco cervical,
con lo que dificultan el paso del esperma al interior de la
matriz, en tanto que otros adelgazan al endometrio (recubrimiento
del útero) para obstaculizar la implantación
del óvulo. A continuación le presentamos las
características de cada uno de ellos.
Preservativos
o Condones
Los
hay de colores, ajustados o anchos, rectos y con rayas o puntos,
podría parecer que se habla de pantalones, pero se
trata de los preservativos que, usados desde tiempos antiguos,
han evolucionado desde estar elaborados con intestinos de
animales hasta látex de alta calidad. Tienen como función
retener en su interior a los espermatozoides, impidiendo de
esta manera su paso hacia el útero, además de
proteger contra enfermedades de transmisión sexual.
Su forma es cilíndrica, están cerrados en un
extremo (donde poseen un espacio llamado depósito,
en el cual se acumula el semen), miden entre 16 y 22 centímetros
de largo y 3.5 de diámetro. Si se coloca correctamente
su seguridad es alta (97%).
También existe el condón femenino, que es fina
funda de poliuretano (plástico) que se ajusta a las
paredes de la vagina, posee un anillo interior que permite
que sea colocado con facilidad y otro exterior (de mayor tamaño)
que evita que haya contacto entre semen y vulva. A diferencia
de los masculinos, son más grandes y pueden colocarse
hasta ocho horas antes del acto sexual, pero son menos cómodos.
Cuando se usa correctamente su eficacia es de 95%.
Diafragma
Semiesfera
de látex provista de aro elástico, el cual permite
que este dispositivo sea colocado en el fondo de la vagina
para evitar que el esperma ingrese al útero; debido
a que está disponible en varios tamaños es necesario
que el ginecólogo determine la medida adecuada para
cada mujer. Como prevención, siempre es conveniente
que se utilice con crema o gel espermicida, pues hay ocasiones
en que se mueve de su sitio durante la relación sexual;
además, es muy importante que se mantenga en la cavi-dad
uterina al menos ocho horas después del coito.
Después de usarlo, debe lavarse con agua tibia y jabón
neutro, secarlo con paño limpio a palmaditas y guardarlo
en su caja, pero en caso que se desee esterilizarlo, sólo
hay que ponerlo a remojar durante 20 minutos en alcohol, y
para librarlo de la humedad de esta sustancia dejarlo al aire
libre.
El origen de este método anticonceptivo parece remontarse
al siglo XVIII, época en la que se recomendaba la colocación
de la mitad de un limón exprimido en el fondo de la
vagina, ya que este fruto tenía la fama de actuar como
espermicida.
Capuchón
Cervical
Muy
parecido al diafragma y con forma de taza, es más pequeño
y rígido, y se adapta de forma ajustada al cuello uterino;
debe acompañarse de algún espermicida en crema
o gel y mantenerse en la vagina de 8 a 48 horas después
del acto sexual y, al igual que en el método anterior,
un ginecólogo debe determinar el tamaño ideal
para cada mujer. Después de su uso habrá que
lavarlo con jabón neutro, secarlo y guardarlo en lugar
alejado del calor y humedad.
Se dice que su antecesor fue la cáscara de nuez debidamente
acondicionada, aunque en algunos papiros egipcios se afirma
que era especie de tapón elaborado con hilo y empapado
en miel y extracto de algunas hierbas.
Espermicidas
Son
barreras químicas que destruyen a los espermatozoides
haciendo improbable la fertilización, los cuales pueden
obtenerse en diferentes formas farmacéuticas, como
óvulos vaginales, cremas, geles, supositorios o espumas.
Eran conocidos desde la antigüedad y su elaboración
comenzó cuando en 1677 se descubrió que el pH
(nivel de acidez) de una solución de semen se disminuía
al añadir vinagre y, como consecuencia, los espermatozoides
perdían su eficacia. El primer avance en relación
con el desarrollo de este método se manifestó
en 1885 cuando se obtuvo el primer óvulo anticonceptivo
elaborado a base de manteca de cacao y un elemento llamado
quinina.
Pastillas
Se
trata de píldoras que se toman una vez al día
para prevenir el embarazo, cuya sustancia activa son las hormonas
femeninas estrógenos y progesterona. Su mecanismo de
acción consiste en inhibir la ovulación y espesar
el moco contenido en el cuello del útero al mismo tiempo
que generan cambio en el endometrio que impide la implantación
del óvulo fecundado. Este tipo de pastillas no deben
ingerirlas quienes sospechen que están embarazadas,
atraviesen por el periodo de lactancia, tengan sangrado vaginal
inexplicable, cáncer de mama, tumor en hígado,
hepatitis, quienes sean mayores de 35 años, las que
fumen más de 20 cigarros al día y aquellas que
sufran padecimientos cardiovasculares, ya que los efectos
de los estrógenos pueden ser perjudiciales en estos
casos.
La seguridad de este método anticonceptivo es de 99%,
y una vez que se abandona, es común que la fertilidad
regrese rápidamente; asimismo, tiene como ventaja mejorar
las alteraciones en el ciclo menstrual y proteger contra el
cáncer de ovario y endometrio.
Es importante saber que hay píldoras que sólo
contienen progesterona, las cuales se prescriben generalmente
a mujeres mayores de 35 años, a fumadoras y a aquellas
en las que el estrógeno puede ser perjudicial, por
ejemplo, durante el periodo de lactancia, ya que esta hormona
puede reducir tanto la cantidad de leche producida, como las
concentraciones de grasa y proteínas en la misma.
Se tuvieron los primeros indicios del desarrollo de este método
desde finales del siglo XIX, época en la que se sospechaba
que los ovarios segregaban una sustancia que inhibía
la ovulación, pero hubo que esperar hasta 1934, año
en que se aisló la progesterona. Pero es a partir de
1950 que se comenzaron a estudiar profundamente los compuestos
hormonales, y después de muchos ensayos con animales
de laboratorio seis años más tarde se anunció
el descubrimiento de la píldora.
Inyecciones
Sustancias
compuestas por estrógenos y progesterona que se administran
por vía intramuscular (en el músculo de la nalga
o en la parte superior del brazo), de las cuales existen dos
variantes: de aplicación mensual (contienen ambos compuestos
hormonales) y trimestral (únicamente progesterona).
Su mecanismo de acción consiste en prevenir la ovulación,
espesar el moco cervical y modificar la estructura del endometrio.
Cabe destacar que este tipo de anticonceptivo, pese a su eficacia,
puede ocasionar diversos efectos secundarios, como irregularidades
menstruales, dolor de cabeza, aumento ligero de peso o irritabilidad,
síntomas que suelen desaparecer cuando el organismo
se acostumbra a los componentes de la fórmula.
A principios de la década de los 50 se desarrollaron
las primeras progesteronas inyectables, pero fue hasta los
años 60 que iniciaron los ensayos clínicos con
fines anticonceptivos. En 1995, después de una investigación
de casi 20 años, aparece en México un anticonceptivo
de este tipo que ocasiona menos efectos secundarios y retorno
temprano a la fertilidad al suspenderse el tratamiento.
Implante
de progesterona
Consiste
en seis cápsulas delgadas de plástico flexible
que se colocan en forma de abanico bajo la piel de la parte
interior del brazo, las cuales liberan pequeña cantidad
de la hormona sintética llamada progestin; su efectividad
inicia 24 horas después de la inserción y dura
aproximadamente cinco años. Al utilizarlo se inhibe
la ovulación, se espesa la cantidad de la mucosidad
cervical y las paredes del útero se adelgazan; aunque
es efectivo, presenta las siguientes desventajas:
•
Sangrado entre menstruaciones durante el primer año.
• Sensibilidad en senos.
• Posible aumento de peso.
• Irregularidades menstruales.
• Puede causar acné.
• Cicatriz en el brazo donde se implanta.
Dispositivo
intrauterino
También
denominado DIU, es un aparato pequeño que se inserta
por vía vaginal a poca profundidad, y tiene como función
bloquear el paso de espermatozoides; se le puede encontrar
en dos presentaciones: uno libera la hormona progesterona
(se reemplaza cada año) y otro es de cobre (puede permanecer
ocho años). No se recomienda su uso en mujeres que
nunca han tenido hijos, cuando se sufre de inflamación
en el cuello del útero o si hay antecedentes de embarazo
ectópico (fuera de la cavidad uterina).
Si está bien colocado su efectividad es del 99%, pero
tiende a moverse, por lo que es muy importante acudir a revisiones
ginecológicas mensuales o cuando se tengan molestias.
Es importante saber que las referencias que se tienen sobre
el primer dispositivo intrauterino lo describen como un anillo
elaborado con seda de gusano y forrado con plata.
Vasectomía
Método
de esterilización definitivo que consiste en cortar
y ligar los conductos deferentes (tubos que transportan el
esperma desde los testículos) mediante sencilla intervención
quirúrgica, lo cual bloquea el paso de espermatozoides.
Este procedimiento puede realizarlo el urólogo en su
consultorio, dura aproximadamente 20 minutos y sólo
se requiere anestesia local.
Es muy importante que inmediatamente después de la
cirugía se utilice algún método anticonceptivo,
pues al hombre todavía no se le puede considerar estéril,
ya que en las vesículas seminales queda al-macenada
gran cantidad de esperma, el cual se elimina totalmente después
de 15 ó 20 eyaculaciones.
Salpingoclasia
Intervención
quirúrgica que consiste en cortar y "amarrar"
las trompas de Falopio para evitar que los óvulo sean
transportados al útero, con lo que se evita un embarazo.
Este método puede practicarse a las mujeres que acaban
de dar a luz inmediatamente después del parto o al
día siguiente sin permanecer en el hospital más
de lo habitual.
Es importante saber que la esterilización femenina
también puede realizarse mediante laparoscopia, que
consiste en introducir finos tubos provistos con instrumental
quirúrgico y diminuta cámara a través
de pequeña incisión en el abdomen.
Métodos
naturales
La
ventaja que pueden presentar ante las técnicas antes
descritas es que no precisan de adiestramiento especial ni
de procedimientos químicos o mecánicos, pero
no siempre son confiables, a continuación los describimos:
Ritmo.
Consiste en calendarizar los días de ovulación
(normalmente inician al catorceavo día del ciclo) para
evitar tener relaciones sexuales durante este periodo, pero
debido a que hay mujeres que presentan ciclos menstruales
irregulares (pueden adelantarse o atrasarse) es muy probable
que se tengan errores al momento de hacer el cálculo.
Billings.
Es más preciso que el método anterior, y consiste
en identificar el estado físico del moco cervical,
para lo cual es necesario saber que éste modifica su
constitución por efecto de las hormonas, pues al inicio
del ciclo menstrual es pegajoso, denso y su coloración
es ligeramente amarillenta, lo que indica que todavía
no es fértil. Posteriormente, cuando se aclara, adquiere
elasticidad, es líquido, se siente húmedo y
resbaladizo, de modo que la mujer percibe sensación
de lubricación en la apertura vaginal, indica que la
etapa máxima de fecundidad ha llegado, misma que se
mantiene de 5 a 10 días aproximadamente; en este periodo
debe evitarse el contacto sexual.
Coito
interrumpido. Se trata del retiro del pene de la
vagina antes de que el hombre tenga la eyaculación,
práctica que no se considera confiable para evitar
un embarazo, ya que la lubricación del órgano
masculino previa a la salida del semen contiene espermatozoides,
lo cual mantiene el riesgo; además, ocasiona insatisfacción
sexual.
Temperatura
basal. Consiste en identificar los días de
ovulación mediante la medición de la temperatura
corporal, la cual suele aumentar medio grado durante este
periodo. Para ello, hay que tomarla todos los días
a la misma hora y antes de levantarse de la cama, pero debido
a que puede variar a causa de resfriado, nerviosismo o insomnio,
no puede considerarse un indicador confiable.
Como puede ver, en la actualidad disponemos de diversos métodos
anticonceptivos que nos permiten planificar la familia y vivir
nuestra sexualidad de manera responsable. ¿Cuál
elegir?, la decisión es de usted y de su ginecólogo,
quien la orientará sobre el uso adecuado de cada uno,
así como sus beneficios e inconvenientes.
Fuente:
Extracto de la página de Internet “SALUD Y MEDICINA”
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