Publicado
Boletín nº 19
La
Nutrición y las Enfermedades más Comunes

La salud es
el estado de bienestar físico, mental y social, así
la define la Organización Mundial de la Salud, por lo tanto
no es sólo la ausencia de enfermedad.
Se sabe que los determinantes de la salud son muchos; unos de índole
biológico, otros se relacionan con el medio ambiente y el
estilo de vida, siendo la alimentación y la nutrición,
junto con la actividad física factores muy determinantes
para la salud.
Una alimentación saludable es aquella que contiene todos
los nutrimentos que el individuo necesita, en cantidad y proporción
adecuada. Para ello deben estar representados todos los grupos de
alimentos con la frecuencia y ración adecuada, siguiendo
las recomendaciones de cada nutrimento.
En la mayoría de las enfermedades, la nutrición tiene
un papel muy importante, ya que ayuda a tener un mejor tratamiento,
así como una excelente recuperación, haciendo que
el paciente tenga una mejor calidad de vida.
A continuación, explicaré algunas de las enfermedades
mas comunes en las cuales la nutrición tiene un papel muy
significativo en su tratamiento.
Obesidad:
La obesidad es el padecimiento relacionado con la alimentación
más común en el mundo. Se considera que una persona
es obesa si su peso es 30% mas alto que el peso normal aceptable,
de acuerdo con la estatura, sexo y edad.
No existe una cura mágica para la obesidad, pero se puede
lograr un peso más bajo y saludable si aumenta el nivel de
actividad física y se reduce el consumo de energía
(Kilocalorías). Para esto es importante consultar a un especialista
de la salud, para que el tratamiento sea el adecuado y no hayas
“rebotes”.
Existe una Norma Oficial Mexicana para el Manejo Integral de la
Obesidad, que se publicó el 12 de abril del 2000 en el Diario
Oficial de la Federación. Esta norma establece los lineamientos
sanitarios para regular el manejo integral de la obesidad, además
señala las disposiciones que deben seguir los diferentes
profesionales de la salud para los tratamientos médico, farmacológico,
quirúrgico y nutricio, así como la infraestructura
y el equipo con el que se debe contar. También hace referencia
a las medidas preventivas y a los lineamientos que debe seguir la
publicidad. Esta Norma define a la obesidad como la enfermedad caracterizada
por el exceso de tejido adiposo en el organismo. Se determina la
existencia de obesidad en adultos cuando existe un índice
de masa corporal mayor de 27, y en población de estatura
baja (mujeres menor a 1.50 m, y hombres menor a 1.60 m.) mayor a
25.
La obesidad puede tener consecuencias devastadoras para la salud
y la felicidad. A nivel emocional, puede producir depresión
y reducir el autoestima. A nivel físico puede provocar dificultad
para respirar, dolor de piernas y tobillos hinchados; daño
en las articulaciones, causando osteoartritis, sobretodo en rodillas
y caderas. Las personas con obesidad tienen mayor probabilidad de
desarrollar hipertensión arterial, diabetes mellitus, problemas
en la vesícula biliar, gota, enfermedades cardiovasculares,
ateroesclerosis, algún tipo de cáncer, entre otras.
La obesidad se origina por una combinación de exceso de comida
o sobrealimentación, y falta de actividad física.
Si se come mas energía de la que se gasta, ese excedente
de calorías se almacena en el cuerpo como grasa, esto trae
como consecuencia el aumento de peso.
Enfermedades
cardiovasculares
Estas enfermedades son consecuencia de la interrupción de
la corriente sanguínea al corazón y del corazón
al cuerpo.
La principal causa de esto es la Ateroesclerosis que es el endurecimiento
y oclusión de las arterias. Este endurecimiento se relaciona
con un depósito graso que forma una placa llamada “Ateroma”,
que esta presente en la pared de las arterias. Este ateroma se desarrolla
lentamente durante muchos años, pero crece con mas rapidez
en personas fumadoras y en quienes tienen niveles muy altos de colesterol.
Alrededor de los 50 años, los hombres se ven afectados por
la ateroesclerosis; en las mujeres es diferente, ya que durante
su etapa reproductiva, los estrógenos mantienen bajos las
concentraciones de colesterol, pero cuando llega la menopausia,
estos niveles tienden a aumentar, desarrollándose la ateroesclerosis.
Al tener las arterias endurecidas, son menos elásticas y
no se distienden con facilidad, por lo tanto la presión sanguínea
aumenta en ellas y el flujo sanguíneo a los tejidos disminuye.
Si las arterias pegadas al corazón están afectadas,
pueden presentarse alteraciones cardiacas, angina de pecho e infartos.
Para prevenir la ateroesclerosis, es recomendable no fumar o dejar
de fumar, evitar los alimentos ricos en grasas animales y ricos
en colesterol como es el caso del huevo (la yema tiene el colesterol
del huevo), si que si se les antoja un huevo, puede ser sólo
las claras, ya que estas no tienen colesterol); también se
debe evitar el consumo excesivo de café porque algunas sustancias
del café contribuyen a aumentar el colesterol. Aumentar en
la dieta frutas y verduras, así como aceites vegetales como
el de oliva; aumentar el consumo de pescados como sardina, salmón,
arenque, atún fresco, ya que contienen un aceite llamado
W-3 el cual evita el engrosamiento de las arterias. La mejor protección
se obtiene de la actividad física, un buen entrenamiento
puede ayudar a evitar estas enfermedades.
Hipertensión
arterial
La hipertensión o la presión arterial alta, puede
ser ocasionada por problemas en el riñón, desequilibrios
hormonales, y obesidad.
La hipertensión ocurre como resultado de una resistencia
aumentada al flujo de sangre de los vasos sanguíneos pequeños
que tienen paredes musculares; la mayoría de los casos la
presión arterial elevada es causada porque éstos vasos
sanguíneos pierden su capacidad de relajarse de forma normal.
La hipertensión aumenta el riesgo de sufrir un ataque, debido
al estrechamiento o ruptura de algunos vasos sanguíneos del
cerebro. Puede engrosar o reventar los vasos sanguíneos en
la parte posterior de los ojos, produciendo visión borrosa
o ceguera, también puede dañar los riñones
y producir insuficiencia renal. Al combinar la hipertensión
con un nivel alto de colesterol en la sangre, se acelera la ateroesclerosis.
Aparte del medicamento un cambio a una dieta saludable y bien equilibrada
es el mejor tratamiento para la hipertensión. Evitar el alcohol
ayuda a disminuir con rapidez la presión arterial en personas
que beben en exceso; en personas obesas, también hay una
disminución de la presión arterial si se reduce el
peso de forma gradual; la pérdida de peso acelerada, seguida
por una recuperación de mismo, puede aumentar el riesgo de
esta enfermedad.
También una reducción en el consumo de sal ayuda a
disminuir esa hipertensión, sobretodo los alimentos procesados,
encurtidos, ahumados y salados. Aumentar el consumo de frutas y
verduras (en pacientes con enfermedad renal hay que tener especial
cuidado porque hay que disminuir el potasio), pescado fresco.
El ejercicio regular ayuda a disminuir la presión arterial,
aunque si una persona con hipertensión arterial grave no
diagnosticada, empieza a hacer ejercicio riguroso, corre el riesgo
de tener un ataque cardiaco, por lo que es recomendable empezar
con una actividad tranquila y aumentar el ritmo de forma gradual,
así como la intensidad y la duración; por lo anterior
es muy importante consultar a un especialista de la salud antes
de comenzar cualquier rutina de ejercicio.
Es importante mencionar que el ejercicio también ayuda a
controlar el estrés, el cual influye en la hipertensión.
Osteoporosis
Este es un padecimiento que afecta con mayor frecuencia a las mujeres
de mediana edad y a las mujeres mayores. Los huesos se debilitan
y se quiebran, por lo que las personas que sufren esta enfermedad
son más vulnerables a las fracturas, incluso a accidentes
menores. Las zonas de mayor riesgo son las caderas, muñecas
y columna vertebral.
Los huesos se reemplazan de forma continua. Unas células
llamadas “osteoclastos” devoran el hueso existente,
depositando el calcio en el torrente sanguíneo; otras células
llamadas “osteoblastos” forman nuevos huesos y depositan
calcio en ellos. En los jóvenes y las personas sanas existe
una actividad igual en ambos tipos de células, dando como
resultado que la masa y la estructura ósea se mantengan.
Con la edad se pierde más calcio de los huesos que el que
se recupera, perdiendo densidad ósea. Las mujeres son mas
propensas a esta enfermedad que los hombres, debido a que con la
menopausia, se pierden las hormonas llamadas estrógenos,
que disminuyen la pérdida ósea. Aunque las mujeres
posmenopáusicas corren mayor riesgo, algunas mujeres jóvenes
pueden padecerla también; esto es debido a una cantidad muy
baja de grasa en el cuerpo, periodos menstruales irregulares o no
existentes y niveles bajos de estrógenos. Un peso corporal
bajo también aumenta el riesgo de osteoporosis porque ocasiona
una menor presión en los huesos (la presión aumenta
la densidad ósea), la grasa corporal promueve la producción
de estrógenos.
Los huesos están formados de calcio, entre otras sustancias,
debido a esto es importante el consumo de alimentos ricos en calcio,
como los lácteos, verduras de hoja verde, sobretodo en la
adolescencia. El cuerpo humano, necesita de la vitamina D para absorber
el calcio, ésta vitamina se encuentra en alimentos como pescados,
huevos, leche y alimentos enriquecidos con esta vitamina; por lo
tanto es muy importante que se consuman alimentos ricos en calcio
y en vitamina D, para que en verdad se absorba el calcio en los
huesos.
El consumo de sal y alcohol debe limitarse porque aceleran la pérdida
de calcio. El consumo de cafeína no debe exceder de 3 o 4
tazas de café al día, ya que la cafeína elimina
el calcio del torrente sanguíneo. El fumar aumenta el riesgo
de desarrollar osteoporosis porque interfiere con la producción
de estrógenos.
El ejercicio regular pero no excesivo, desde una edad temprana,
es otra medida preventiva muy importante; también es recomendable
para las personas que ya tienen osteoporosis para aumentar el tono
muscular.
Diabetes
Mellitus
La glucosa es una fuente de energía importante para el organismo,
sin embargo, si se encuentra en exceso es malo. Demasiada glucosa
en la sangre se conoce como un trastorno llamado Diabetes Mellitus.
Los hidratos de carbono que se obtienen de los alimentos que contienen
azúcar o almidones, incrementan las concentraciones de glucosa
en la sangre. En condiciones normales, el equilibrio adecuado es
restaurado de manera inmediata por la insulina, que es una hormona
producida en el páncreas. Si la producción de insulina
en el organismo es muy baja o deficiente, la concentración
de glucosa aumenta, en esto básicamente consiste la diabetes.
El tratamiento consiste en llevar una dieta equilibrada y controlada
que limite el consumo de hidratos de carbono simples.
También se pueden seguir las siguientes recomendaciones:
• Evitar
el sobrepeso
• Comer con regularidad sin omitir ninguna comida
• Consumir alimentos ricos en almidones y fibra
• Disminuir el consumo de alimentos azucarados
• Aumentar el consumo de verduras y frutas frescas, teniendo
importante cuidado en las frutas muy dulces, enlatadas y secas.
• Asegurar el comer carnes, huevo y queso.
• Disminuir el consumo de grasas animales
• Limitar el consumo de sal y alimentos salados
• Limitar el consumo de alcohol
Como en cualquier
enfermedad, es muy importante que se consulte con un especialista;
en esta enfermedad es primordial acudir con un nutriólogo
que lo oriente en qué alimentación es la adecuada
para evitar que la glucosa aumente.
La mayoría de las enfermedades están íntimamente
vinculadas con la alimentación, pero es importante la prevención
de las mismas teniendo un adecuado plan alimentario, por lo cual
es elemental consultar con el nutriólogo antes de iniciar
cualquier dieta, sobretodo si se tiene alguna enfermedad o si se
tiene propensión a las enfermedades.
Colitis
Es una enfermedad inflamatoria del colon o recto, y es mucho más
frecuente en mujeres que en hombres. La aparición de esta
enfermedad se registra entre los 20 y 25 años; el pronóstico
depende de la gravedad y de la duración de la misma, activa.
Cuando la enfermedad se encuentra activa produce inflamación,
en ocasiones más graves sangrado y ulceración de la
membrana que cubre al colon, esto ocasiona dolor y a veces diarrea.
La nutrición adecuada es muy importante en la colitis; hay
que incluir cantidades adecuadas de energía, proteínas,
vitaminas A, C, D, B12, ácido fólico, calcio, hierro
y Zinc, así como el consumo de una mayor variedad de alimentos
sin exacerbar la inflamación.
Algunos alimentos que se deben incluir en la dieta son: hígado
una vez por semana (para obtener vitamina A, B12 y hierro), frutas
y verduras anaranjadas como zanahoria, naranja (para obtener vitamina
A). salmón y sardina frescos (para vitamina D); pescado fresco
(para vitamina B12); verduras de hoja verde oscuro como espinacas,
brócoli, acelgas (contienen ácido fólico y
fibra soluble). Otra manera de evitar esta enfermedad es mediante
la canalización del estrés, ya sea por medio de ejercicio
de relajación o de actividades que nos ayuden a liberarlo,
como es el ejercicio aeróbico.
Gastritis
Los síntomas que caracterizan esta enfermedad son la sensación
de ardor en la boca del estómago, ocasionando agruras, acidez,
náusea y flatulencia. Esto es debido a una inflamación
de la mucosa del estómago.
Las causas de esta enfermedad son los excesos en el consumo de alcóhol,
el consumo de alimentos muy condimentados, la ingesta de grasas,
el estrés, la cafeína, y la nicotina del cigarro;
esto hace que se secrete ácido en el estómago, ocasionando
la inflamación de las mucosas y por lo tanto ardor. Las comidas
regulares, pequeñas y ligeras pueden ayudar a aliviar el
malestar. El consumir mucho agua, fruta como el plátano,
manzana, pera, arroz blanco hervido, pollo cocido, son los alimentos
más recomendados en el caso de tener gastritis severa.
Hernia
hiatal
Esta enfermedad se presenta cuando una parte del estómago
forza su entrada hacia el pecho, debilitando el esfínter
hiatal, provocando que los ácidos grasos del estómago
fluyan hacia el esófago; esto puede producir agruras crónicas,
indigestión, flatulencia, ardor.
Para evitar estos síntomas es necesario el consumo de pequeñas
comidas racionadas durante el día, es decir comer 4 o 5 veces
al día; dejar de fumar para disminuir la acidez gástrica;
evitar las comidas muy grasosas y ácidas; dormir con la cama
en 45 grados para evitar el paso del ácido al esófago;
evitar refrescos, no acostarse después de comer; los alimentos
ideales para esta enfermedad son los mismos que recomiendo para
las enfermedades anteriores.
Hemorroides
Las hemorroides son venas inflamadas en el ano que producen comezón
o dolor. Las causas más comunes es el estreñimiento
prolongado, el permanecer sentado durante periodos prolongados,
la obesidad. El estreñimiento se da comúnmente por
comer cantidades excesivas de alimentos que contiene poca o nada
de fibra y no beber suficiente agua.
Para ayudar a evitar las molestias es importante que se ingieran
alimentos ricos en fibra, como las frutas y verduras (manzana, pera,
judías verdes o ejotes, verduras de hoja verde cocidas),
cereales integrales (como avena, pan, arroz integral) y mucha agua;
hay que reducir los azúcares refinados y evitar los alimentos
muy condimentados.
Enfermedades
del hígado
Si una persona come muchos alimentos ricos en grasas, azúcares
y alcohol, su hígado puede deteriorarse.
El hígado es el principal desintoxicante del organismo; elimina
y neutraliza toxinas, medicamentos, nicotina y alcohol de la corriente
sanguínea; también almacena la glucosa en forma de
glucógeno para mantener la concentración adecuada
de glucosa en sangre, produce proteínas importantes y descompone
los excesos de proteínas; produce la bilis para descomponer
las grasas y hacerlas digeribles. Estas funciones se ven alteradas
debido al deterioro del hígado por enfermedades como la hepatitis,
por exceso de medicamentos, drogas y/o alcohol.
Para disminuir la carga de trabajo del hígado, es mejor seguir
una dieta con un bajo contenido de grasas animales, de azúcares,
de café o té, evitar el alcohol y alimentos muy condimentados,
y aumentar los alimentos ricos en vitamina C (frutas cítricas
como naranja, limón, toronja, guayaba), vitamina B12 (hígado,
pescado), ácido fólico (hígado, verduras de
hoja verde).
En la actualidad es muy común enfermar a causa del ritmo
de vida que se vive, porque hay que comer fuera de casa, el tráfico,
las prisas, las modas, etcétera; por esto, es muy importante
tratar de cuidar la alimentación, relajarse, disminuir o
quitar de los hábitos el fumar, el beber alcohol, de tomar
café, si se quiere consumir café que sea descafeinado;
aumentar el consumo de frutas y verduras y de agua, ejercitarse
de 20 a 30 minutos diarios, preferentemente el ejercicio cardiovascular,
esto ayudará a la relajación, a obtener energía,
y estar más saludables física y mentalmente.
Fuente:
http://www.alimentacion-sana.com.ar/Informaciones/novedades/enfermedades.htm
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