
A
fin de entrar en un estado de total relajación, es decir,
entrar en un estado de completo reposo físico y mental, necesario
para poder acceder a la MEDITACIÓN, es imprescindible realizar
una correcta respiración.
La
RESPIRACIÓN ha de ser natural y debe realizarse
sin esfuerzos, ya que cualquier condicionamiento en el proceso de
la respiración, impediría una correcta relajación.
Existen
diversos tipos de respiración, cada uno adaptado a una circunstancia
determinada, pero para el caso que ahora nos ocupa, (como llegar
a una relajación), solo vamos a centrarnos en el método
natural más sencillo y práctico.
Aunque
pensemos que el hecho de respirar se realiza de forma inconsciente
y automática, en realidad es el único proceso vital
que podemos manipular o modificar a voluntad.
Al
ser capaces de alterar el ritmo de la respiración, también
estaremos alterando la composición de la sangre, ya que al
llevar esta, mayor o menor cantidad de oxigeno al cerebro, estaremos
propiciando diferentes reacciones físicas y psíquicas.
De
esta forma, como veremos más adelante en el ultimo capitulo,
se puede conseguir acceder a estados alterados de la conciencia,
sin que para ello sea necesario ingerir droga o planta psicoactiva
alguna, de una forma totalmente natural y controlada.
Pero
como ya se ha dicho, ahora nos interesa conocer un sistema sencillo,
fácil y natural que nos permita acceder de una forma segura
a un estado de total RELAJACIÓN.
Para
ello vamos a utilizar el método de respiración conocido
como "La Respiración Abdominal" en la que vamos
a incluir algunas pequeñas variaciones.
En
la RESPIRACION ABDOMINAL, veremos como al inspirar,
mientras desciende el diafragma, el abdomen se va hinchando, quedando
la base de los pulmones llena de aire, a la vez que el masaje suave
en el abdomen, provocado por el movimiento del diafragma, favorece
el funcionamiento de sus órganos.
Tal
como ocurre en los métodos de respiración utilizados
por los yoguis o hindúes, la parte más importante
de la respiración radica en la espiración, en el tiempo
utilizado en el desalojo del aire de los pulmones, ya que para poder
llenar plenamente los pulmones, primero es necesario vaciarlos del
todo y cuanto más aire entre en los pulmones, más
oxigeno llegará a la sangre y por tanto al cerebro.
Como
caso práctico expondremos un ejemplo de
respiración abdominal con unos tiempos aproximados en cada
secuencia.
1º
- Inspirar (trataremos de inspirar lenta y profundamente
hasta llenar por completo los pulmones y el abdomen, esta secuencia
podemos realizarla en un tiempo de 4 a 6 segundos, según
la corpulencia o capacidad torácica de cada cual).
2º
- Mantener el aire en los pulmones (Se recomienda retener
el aire de forma natural, si es posible 4 segundos, sin que suponga
un esfuerzo)
3º
- Espirar (Esta es la parte más importante del ciclo,
de deberá de intentar soltar el aire de forma muy lenta,
lo más lenta posible, sin que suponga un esfuerzo. Se recomienda
un mínimo de 8 segundos o hasta que se hayan vaciado totalmente
los pulmones y el abdomen).
4º
- Tiempo de espera, antes de volver a inspirar. (Se recomienda
4 segundos).
Con
este sencillo método conseguiremos acceder a una relajación,
siempre que el ritmo no se realice de forma incómoda para
nosotros, por lo que es aconsejable, en las primeras ocasiones,
hasta conseguir el ritmo ideal, realizar la respiración al
ritmo que nuestro cuerpo lo pueda realizar sin ningún esfuerzo
o incomodidad.
En
este primer ejercicio, practicaremos la respiración que luego
nos servirá, junto con otras técnicas, para adentrarnos
en el mundo sutil del chamán.
Como
vemos, la respiración es fundamental para conseguir un estado
alterado de la conciencia y en este caso para acceder a un estado
de total relajación.
A
través de la RELAJACIÓN, podremos acceder a realizar
el ejercicio de la MEDITACIÓN.
LA
MEDITACIÓN.
¿Qué
es la meditación?
Existen
diferentes definiciones para explicar lo que es la meditación,
pero aquí vamos a intentar explicarlo de manera que resulte
sencillo comprender.
En
el aspecto que nos ocupa, (chamanismo) meditar sería sinónimo
de "aquietarse" y en este caso una descripción
acertada sería decir que cuando meditamos o nos "aquietamos",
lo que hacemos es que nuestras emociones y la mente guarden silencio,
es decir, se aquieten, con la finalidad de "escuchar"
la voz de nuestro ser interior, la voz del Alma.
Así
diremos que a través de la meditación o una vez "aquietados",
podremos acceder a ese estado de conciencia en que es posible contactar,
mediante el alma, con la fuente universal de la sabiduría,
con la energía vital, con la fuerza universal, con Dios.
Una
vez que hemos conseguido acceder a dicho estado, donde nuestra alma
es el vehículo, iremos notando como nuestra vida adquiere
un sentido diferente, con más consciencia, donde ese contacto
será la llave a muchas, sino todas, las respuestas que la
vida nos plantea.
Para
realizar un ejercicio de meditación, según sea la
corriente espiritual, religiosa, yódica o de cualquier otra
tendencia, será necesario practicar una serie de posturas
físicas o asanas a fin de asegurarse los resultados de las
distintas modalidades.
En
este caso, yo soy partidario de realizarla sin demasiado rigor técnico,
es decir , hay que llegar al estado de la meditación lo más
relajado posible, independientemente de que determinada técnica
tenga más o menos aceptación para los demás,
ya que seremos nosotros mismos quienes tendremos que experimentar
de acuerdo a nuestras capacidades.
Por
ello, aconsejo que simplemente nos dispongamos de la manera más
cómoda que nos permita sentir nuestra mente "en blanco",
es decir, no pensamientos, no sentimientos.
Como
ya hemos comentado anteriormente, una manera de acceder a este estado
alterado de la conciencia es a través del ejercicio de respiración
ya comentado, por lo que aconsejo realizarlo tantas veces sea necesario,
hasta conseguir alcanzar un estado total de quietud física
y psíquica.
Entrar
en la disyuntiva de si es mejor mantenerse sentado en el suelo,
con la espalda recta, en la posición de Loto, o si es mejor
mantenerse estirado en el suelo o sobre una cama, por poner solo
unos ejemplos, es una cuestión que dejo a la elección
de cada cual, pues como ya dije, lo importante es alcanzar el estado
de total quietud mental y física, no importa el método
que se siga.
En
cambio, como veremos más adelante, en la siguiente, si hay
determinadas posiciones físicas que serán necesarias
adoptar para poder experimentar sensaciones físicas y psíquicas
a través del estado alterado de la conciencia.
No
obstante a lo anteriormente expuesto, si alguien cree necesario
realizar la meditación mediante un método tradicional,
a continuación paso a detallar uno de los procedimientos
más aceptados.
En
primer lugar se adoptará la siguiente postura:
Sentados
sobre el suelo con la espalda recta, las piernas cruzadas (al estilo
Indio), siempre que sea posible, con las rodillas tocando el suelo.
El
vientre debe mantenerse relajado y levemente sobresalido.
Las
manos juntas en el regazo, con los pulgares en contacto, o si se
prefiere reposando cada una sobre una pierna.
Los
hombros tirados con suavidad hacia atrás y el pecho abierto,
codos despegados del cuerpo.
El
mentón (la barbilla) metido y la cabeza recta y equilibrada,
sin caer hacia adelante o atrás.
Los ojos entreabiertos, con la mirada en reposo hacia el suelo,
sin fijarse.
Los labios entre abiertos, la lengua hacia el paladar, de forma
relajada.
Todas
estás posiciones deben de llevarse a cabo de forma relajada,
sin ningún tipo de tensión.
Una
vez hemos tomado conciencia general de la postura adoptada, pasaremos
a relajar uno por uno, los puntos clave: boca, mandíbula,
manos, hombros, nuca y abdomen.
A partir de aquí, pondremos en práctica el sistema
de respiración ya mencionado en la charla anterior. (La Respiración
Abdominal)
Al
margen de los objetivos que nos hayamos marcado, con la meditación
también se obtienen diversos beneficios tanto de tipo físico
como psíquico. Como ejemplo de ello podemos decir que gracias
a la realización de forma asidua de la meditación
se obtienen beneficios de refuerzo del sistema inmunológico,
armonizando y sincronizando todas las funciones orgánicas,
así como la regulación del equilibrio del medio interno,
cuerpo-mente, relajamiento neuronal, estabilización de la
presión arterial, mayor agilidad, flexibilidad y vitalidad
corporal, lo que repercute en una mayor longevidad. A nivel psíquico
se obtiene un mayor equilibrio mental, claridad de pensamiento e
incremento de la memoria e inteligencia, mayor nivel de autoconfianza
y sobre todo una agradable sensación de paz interior.
Para
finalizar decir que a través de la respiración, sahumerios,
incienso y música apropiada al momento, se llega a acceder
al estado alterado de conciencia que, junto con la producción
que de forma natural hace el cerebro de la DMT, nos permitirá
sumergirnos en el mundo del nahual y beneficiarnos de los conocimientos
a los que tengamos acceso.
Fuente:
http://www.extrasensorial.com/