De
acuerdo a los aromaterapeutas, cuando los aceites esenciales
son aplicados sobre la piel, estimulan una reacción
en las terminales nerviosas de su superficie que es transmitida
hasta llegar a la glándula Pituitaria que controla,
a través de reacciones químicas, las condiciones
de relajación o stress. También, a través
del olfato, el aroma llega al centro del cerebro, movilizando
el sistema endocrino, penetrando en las glándulas
que tanto tienen que ver con el equilibrio de la salud.
El tratamiento con Aromaterapia resulta muy estimulante
y antidepresivo, siendo indicado especialmente para la rigidez
mental, la baja autoestima, el resentimiento, la angustia,
la frustración y los traumas. En todo masaje se utiliza
básicamente el TACTO.
El
tacto
Para
intentar explicar los beneficios terapéuticos de
un masaje, primero deberíamos comprender la importancia
que tiene para el ser humano el sentido del tacto.
Los seres humanos necesitamos tocar y ser tocados tanto
como podemos necesitar comer, vestirnos, beber o cualquier
otro acto básico. De hecho, su importancia es tal
que puede influirnos a nivel psicológico o en nuestra
conducta futura y, además, nos es necesario a lo
largo de todas las etapas de nuestra vida.
Cuando nace un niño, por ejemplo, es lógico
pensar que, al principio, los sentidos de la vista y el
oído tardarán aún un tiempo en desarrollarse
del todo; en cambio el tacto no. Éste es, prácticamente,
el primer medio de comunicación con su entorno inmediato.
Un bebé percibe en seguida hasta que punto es deseado
a través de la calidad del contacto que recibe de
su madre, este contacto inicial será, entre otras
cosas, el que le transmitirá información sobre
él mismo, sobre los demás y sobre la vida
en general. Es una forma muy efectiva de transmitirles felicidad
y bienestar.
El sentido del tacto no sólo es importante para el
bebé. Durante nuestra infancia y adolescencia también
juega un papel predominante. Crecer en un ambiente frío
y distante, con poco o ningún roce, nos puede marcar
tanto física como psicológicamente. La cantidad
y calidad del contacto que recibimos durante nuestra vida
influirá sobre nuestro carácter, en nuestras
futuras relaciones con otras personas, en nuestro desarrollo
y vigor físico y mental, en nuestra capacidad para
soportar el estrés y el dolor e incluso en nuestra
forma de combatir la enfermedad.
Por último, nos preguntaremos como puede influir
el tacto en las personas mayores. Éstas representan
el porcentaje de población más aquejado de
enfermedades y dolencias y también suelen ser los
más carentes de tacto a nivel emocional. En la sociedad
en que vivimos actualmente, cada vez hay más ancianos
que viven solos; esto implica que sobreviven desatendidos
física y emocionalmente, que soportan solos sus dolencias,
su propia degeneración física y su soledad
al fin y al cabo.
El sentido del tacto, posiblemente, sea el último
en desaparecer, por lo que es especialmente eficaz con las
personas mayores para combatir muchos de los dolores que
padecen, como también para combatir la depresión,
los sentimientos de angustia y la soledad.
El
masaje con aceites esenciales
En
el masaje aromaterapéutico, los aceites esenciales,
se aplican en la piel y son introducidos en el cuerpo por
medio de técnicas neuromusculares que se centran
en el sistema nervioso y en los invisibles canales de energía
que los médicos orientales llaman "Meridianos".
El masaje afloja los músculos tensos y los tejidos
bloqueados concentrándose en puntos centrales del
sistema energético. A medida que la piel responde
al masaje, sus terminaciones nerviosas se comunican con
los órganos internos, las glándulas, los nervios
y el aparato circulatorio. El efecto puede ser estimulante
o calmante, depende de los tipos de aceites usados y de
las necesidades de la persona a quien se le da el masaje.
Los aceites esenciales puros son substancias concentradas
y potentes.
Para el masaje, las esencias - una o varias - se añaden,
antes de entrar en contacto con la piel, a un aceite base
o vehicular, este diluye las esencias para evitar reacciones
cutáneas y fenómenos irritantes, y permitir
el deslizamiento correcto para efectuar el masaje.
Los aceites de base que se utilizan deben tener una alta
afinidad con la piel, como ser aceites vegetales de germen
de trigo, de almendras dulces, de avellana, de girasol,
de sésamo, de oliva, de pepitas de uva, de maíz,
de soja o de cacahuete.
Usados
en forma responsable, los aceites esenciales son productos
naturales seguros.
Bioarmonizadores
Capital Federal
Mario
Arolfo Rodríguez *
Zona
Caballito.
Propuestas
Bio Armonia......
Volver
Arriba 
