Rutina
de Ejercicios en la Oficina
Olga
Silva
El intenso ritmo
de vida a que está sometido cualquier habitante de las grandes
ciudades limita la posibilidad de ejercitarse. De no hacerlo, el
precio puede ser aumento de peso y estrés, incremento de
colesterol y reducida capacidad pulmonar, entre otras consecuencias.
No deje pasar más tiempo y haga ejercicio... ¡en su
propia oficina!
Sentado pasa la mayor parte del tiempo el habitante de cualquier
gran ciudad, así sea en el auto, comedor, frente a la computadora
o en la oficina. Sin embargo, es en este recinto laboral donde se
tiene la posibilidad de ejercitarse en un espacio limitado y sin
levantarse de la silla de trabajo, ¿le interesa saber cómo?
Ejercicios:
1.
Separe un poco la silla del escritorio y sentado, con los
pies apoyados sobre el piso, dóblese hacia adelante pegando
el abdomen a los muslos, manteniendo esta posición durante
30 segundos. Repítalo entre 3 y 5 veces diarias, y cada vez
que lo haga logrará relajar todos los músculos de
la espalda.
2.
Sujétese fuertemente al borde del escritorio y sepárese
de éste lo más que pueda; en la medida en que vaya
estirando los brazos, pegue la barbilla al pecho e incline el cuerpo
hacia delante flexionando las caderas. Poco a poco irá sintiendo
como se extienden los músculos de hombros, espalda y brazos,
en un ejercicio que debe realizar de 3 a 5 veces por día.
3.
Parado o sentado, lleve los hombros hacia delante y luego
hacia atrás formando círculos; intente hacer los mismo
con los brazos estirados hacia arriba o a los lados. Este ejercicio
puede hacerse cuantas veces se desee, pues ayuda a aliviar la tensión
acumulada.
4.
Erguida la espalda sobre la silla, sujétese a una
de las coderas o un lado del asiento y gírela en esa misma
dirección, de manera que pecho y ombligo estén dirigidos
hacia ese lado. Mantenga esa posición por 30 segundos y cambie
de lado. Si lo realiza tres veces al día será de mucho
beneficio.
5.
Sentado sobre la silla, flexione el tronco hacia la derecha,
doblando la cintura hacia ese lado, al tiempo que se baja el hombro
respectivo (con el brazo pegado al tronco), en una posición
similar a la de recoger algo que se hubiese caído. Manténgase
así por 30 segundos y cambie de lado; hágalos tres
veces diariamente.
6.
Delante del pecho junte las palmas de las manos, y presione
lo más que aguante durante 15 segundos. Este ejercicio reducirá
la tensión de brazos y manos, pudiendo estar parado o sentado.
7.
Siéntese sobre el borde de la silla, sin recargarse
en el respaldo, y apoye los pies al piso, de manera que se forme
un ángulo de 90° entre la parte posterior de muslos y
pantorrillas. Levántese con las piernas separadas (a la altura
de los hombros) y los brazos extendidos por delante del cuerpo.
Haga el movimiento como si fuera a sentarse, pero apenas tocando
el asiento con los glúteos, y vuelva a levantarse. Repita
la acción siete veces; fortalecerá los músculos
del estómago y piernas.
8.
Sentado y con las manos apoyadas sobre el asiento, levante
las rodillas por encima del nivel de las caderas, sosteniendo la
posición durante 15 segundos, repitiendo tres veces al día.
9.
Igualmente sentado y con los pies apoyados sobre el piso,
junte las rodillas y contraiga los músculos de la parte interna
de los muslos (aductores) durante 15 segundos; repita tres veces
diariamente.
10.
Para fortalecer el cuello, mire al frente y lleve la oreja
derecha hacia el hombro de ese lado, manteniendo este estiramiento
al menos durante cinco segundos; repita la operación con
el costado opuesto. Nuevamente, con la cabeza erguida, déjela
caer hacia delante, manteniéndose así durante cinco
segundos. Vuelva a levantar la cabeza y ahora gírela al lado
derecho, buscando tocar con la barbilla el hombro de ese lado, manténgase
así por cinco segundos y cambie de costado.
Caminar puede complementar las actividades anteriores, de forma
que siempre que pueda hágalo, aunque sea alrededor del escritorio.
De igual forma evite en lo posible el elevador, y suba y baje escaleras
como una recomendación médica, pensando en que así
estimulará su circulación sanguínea y aumentará
su capacidad pulmonar. No lo eche en saco roto, piense en su salud.
Fuente:
Extracto de la página de Internet “SALUD Y MEDICINA”