Buenos Aires
REPUBLICA ARGENTINA

BIO PROPUESTAS
Ángeles
Armonizaciones
Armaterapia
Astrología
Bioenergética
Cambios Climáticos
Chakras y Auras
Chamanismo
Colores
Cuencos Tibetanos
Cuentos y Humor
Drogas
Editoriales
Energía
Lenguaje Corporal
Grafoligía
Higiene
Cabalá
Masajes
Meditación
Nutrición y Vida Sana
Piedras y Gemas
Profecías / Enigmas
Psicología
Reflexología
Registros Akashicos
Regresiones a Vidas Pasadas
Reiki
Sexualidad
Varios
Vida en Armonía

Artículos Vivir en Armonia

Publicado Boletín nº 15

Matthieu Ricard:

El hombre más feliz del planeta

Es más feliz que tu, seguro. Mucho más. Matthieu Ricard obtuvo una nota inalcanzable en un estudio sobre el cerebro realizado por la Universidad de Wisconsin (EEUU). Los especialistas en neurociencia afectiva le nombraron «el hombre más feliz de la Tierra». A sus 61 años, quien hoy es asesor personal del Dalai Lama tiene una vida digna de un guión de cine. Biólogo molecular, hijo de un filósofo ateo, dejó su carrera por abrazar al budismo.

Una bonita casa en la playa? Matthieu Ricard prefiere el monasterio apartado de toda civilización donde vive, en las montañas de Nepal. ¿Una cuenta bancaria boyante? Ha entregado todo el dinero de las ventas de sus libros a la caridad. ¿Quizá un matrimonio bien avenido o una excitante vida sexual? Tampoco: a los 30 años decidió acogerse al celibato y dice cumplirlo sin descuidos. En realidad, Matthieu Ricard carece de todas las cosas que los demás perseguimos con el convencimiento de que nos harán un poco más felices. Y sin embargo, este francés de 61 años, biólogo molecular hasta que decidió dejarlo todo y seguir el camino de Buda, es más feliz que usted y yo. Mucho más feliz. El más feliz.

Científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro del asesor personal del Dalai Lama dentro de un proyecto en el que la cabeza de Ricard ha sido sometida a constantes resonancias magnéticas nucleares, en sesiones de hasta tres horas de duración. Su cerebro fue conectado a 256 sensores para detectar su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, placer, satisfacción y así con decenas de sensaciones diferentes.
Los resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban del 0.3 (muy infeliz) a -0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró -0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título –«el hombre más feliz de la tierra»– que él mismo no termina de aceptar. ¿Está también la modestia ligada a la felicidad? El monje prefiere limitarse a resaltar que efectivamente la cantidad de «emociones positivas» que produce su cerebro está «muy lejos de los parámetros normales».

El problema de aceptar que Ricard es el hombre más contento y satisfecho del mundo es que nos deja a la mayoría en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación y que carece de bienes materiales es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?

«¿Acaso quieres vivir una vida en la que tu felicidad dependa de otras personas?». Matthieu Ricard no quiere. Por eso en lugar de una casa en la playa ha elegido una vida contemplativa en el monasterio nepalí de Shechen; por eso ha regalado los millones de euros procedentes de sus libros (se han vendido millones de copias en todo el mundo y han sido traducidos a una decena de lenguas); y quizá por eso ha evitado los conflictos propios de la vida matrimonial. El «hombre más feliz del mundo» no sugiere que todo el mundo haga lo mismo para encontrar la dicha. Sólo que aprendamos que la deseada casa de la playa, los millones en el banco o esa pareja tan atractiva tampoco nos conducirán a ella. Aprender a contentarnos con lo que tenemos quizá sí.

Vejez: Cuando la agudeza mental y la acción disminuyen, es tiempo de experimentar y manifestar cariño, afecto, amor y comprensión.

Muerte: Forma parte de la vida, rebelarse es ir contra la propia naturaleza de la existencia. Sólo hay un camino: aceptarla.

Soledad: existe una manera de no sentirse abandonado: percibir a todos los hombres como parte de nuestra familia.

Alegría: Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.

Identidad: No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda, ésa que nos hace ser buenos y cariñosos con quienes nos rodean.

Conflictos de pareja: minimizarlos. Es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.

Familia: Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia.

Deterioro físico: Hay que aprender a valorarlo positivamente. Verlo como el principio de una nueva vida y no el principio del fin.

Relaciones sociales: Es más fácil estar de buen humor que discutir y enfadarse. Lo ideal es seguir siendo como somos y utilizar siempre que podamos la franqueza y la amabilidad.

Felicidad: Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.

Fuente: http://www.elmundo.es/magazine/2007/395/1176906666.html

 

Solicite este articulo
(Indicar nombre del artículo)

 

Propuestas Bio Armonia...... Volver Arriba

ATENCIÓN

Los datos que aquí se brindan, son originados en la investigación del tema, a través de diversas fuentes de consulta, y se ofrece sólo con el propósito de suministrar información, EN NINGÚN MOMENTO SUSTITUYE LA CONSULTA PROFESIONAL. Usted debe buscar inmediatamente atención médica profesional si tiene alguna inquietud acerca de su salud.
Las opiniones vertidas en las diferentes secciones son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente son compartidas por los responsables de la página.

 

Bio Armonia © ---- E-mail: informes@bioarmonia.com.ar - Buenos Aires - Rep. Argentina