
El
objetivo de esta técnica de relajación es
visualizar aquel aspecto de la vida que te gustaría
mejorar o aquello que deseas desde hace tiempo. En definitiva,
se trata de pensar en algo que te produzca alegría
para sentirla en tu interior mediante las imágenes
que la representan.
Los
6 pasos
RESPIRA PROFUNDAMENTE
Sitúate en un lugar tranquilo con ropa confortable.
En una posición cómoda, empieza a respirar
profundamente. Inhala en cuatro tiempo, detén el
aire durante cuatro tiempos más y exhala en otro
cuatro tiempos. Repite este mismo proceso un par o tres
de veces.
RELÁJATE
Túmbate acompañada por una suave música
de fondo (o una canción que te guste, que sea suave).
Cierra los ojos, olvídate del mundo exterior y concéntrate
en lo feliz que eres en este momento. Nota cómo tus
músculos no tienen tensión alguna.
DEJA
VOLAR TU IMAGINACIÓN
Con los ojos cerrados, imagina que te encuentras en un lugar
que siempre has anhelado, un enclave paradisíaco
que te proporcione relajación profunda (una playa
desierta, una pradera verde...).
UBÍCATE
EN LA ESCENA DESEADA
Imagina que tienes aquel objeto que deseabas, que estás
bien con tus amigos o en el trabajo, que has encontrado
aquella persona que te hace feliz, imagina lo que deseas
que ocurra. Incluye cualquier detalle agradable que te venga
a la mente e intenta percibir la voz de la persona o personas
-agradables- que aparecen en la escena, o escucha los sonidos
que haya en el ambiente imaginado, y suavízalo todo.
MANTÉN
LAS IMÁGENES CREATIVAS EN TU MENTE
Mientras se suceden las imágenes de aquello que estás
pensando, formula mentalmente frases positivas al respecto:
"Qué bien estar otra vez con él, el paisaje
es encantador...", "Qué bien haberlo logrado"...
Estas palabras son muy importantes para la visualización
creativa.
AFIRMA
LO QUE TE GUSTARÍA QUE SUCEDIESE
Termina el ejercicio afirmando
de manera muy seria: "Esto que yo deseo o algo mucho
mejor se está realizando ahora para mí, de
la manera más satisfactoria y para el bien de todos".
Sigue
esta práctica únicamente si te resulta agradable
e interesante. Puede el tiempo que quieras (5 minutos, 1
hora, 20 minutos...) pero nunca con prisas. Ejercítate
de manera cotidiana y todas las veces que puedas.