
"Para
curar de la fiebre a un miembro de la familia."
Si
un miembro de la familia padece una fiebre severa y tal
vez incurable, toma una pluma nueva y tinta que se haya
preparado para este uso especial, escribe el Salmo 49 y
los 6 primeros versos del Salmo 50, junto con el Santo Nombre
de Scaddei (DIOS Todopoderoso) en un pergamino puro preparado
para este uso y colgarlo del cuello del enfermo con una
cuerda de seda.
Nombre
sagrado: Scaddei (DIOS Todopoderoso).
Salmo
49
1. OID esto, pueblos todos; Escuchad, habitadores todos
del mundo:
2.
Así los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre
juntamente.
3.
Mi boca hablará sabiduría; Y el pensamiento
de mi corazón inteligencia.
4.
Acomodaré á ejemplos mi oído: Declararé
con el arpa mi enigma.
5.
¿Por qué he de temer en los días de
adversidad, Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?
6.
Los que confían en sus haciendas, Y en la muchedumbre
de sus riquezas se jactan,
7.
Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al
hermano, Ni dar á Dios su rescate.
8.
(Porque la redención de su vida es de gran precio,
Y no se hará jamás;)
9.
Que viva adelante para siempre, Y nunca vea la sepultura.
10.
Pues se ve que mueren los sabios, Así como el insensato
y el necio perecen, Y dejan á otros sus riquezas.
11.
En su interior tienen que sus casas serán eternas,
Y sus habitaciones para generación y generación:
Llamaron sus tierras de sus nombres.
12.
Mas el hombre no permanecerá en honra: Es semejante
á las bestias que perecen.
13.
Este su camino es su locura: Con todo, corren sus descendientes
por el dicho de ellos. (Selah.)
14.
Como rebaños serán puestos en la sepultura;
La muerte se cebará en ellos; Y los rectos se enseñorearán
de ellos por la mañana: Y se consumirá su
bien parecer en el sepulcro de su morada.
15.
Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura,
Cuando me tomará. (Selah.)
16.
No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria
de su casa;
17.
Porque en muriendo no llevará nada, Ni descenderá
tras él su gloria.
18.
Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su
alma: Y tú serás loado cuando bien te tratares.
19.
Entrará á la generación de sus padres:
No verán luz para siempre.
20.
El hombre en honra que no entiende, Semejante es á
las bestias que perecen.
Salmo
50
1. EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, Y convocado
la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.
2.
De Sión, perfección de hermosura, Ha Dios
resplandecido.
3.
Vendrá nuestro Dios, y no callará: Fuego consumirá
delante de él, Y en derredor suyo habrá tempestad
grande.
4.
Convocará á los cielos de arriba, Y á
la tierra, para juzgar á su pueblo.
5.
Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con
sacrificio.
6.
Y denunciarán los cielos su justicia; Porque Dios
es el juez. (Selah.)
7.
Oye, pueblo mío, y hablaré: Escucha, Israel,
y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo.
8.
No te reprenderé sobre tus sacrificios, Ni por tus
holocaustos, que delante de mí están siempre.
9.
No tomaré de tu casa becerros, Ni machos cabríos
de tus apriscos.
10.
Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares
de animales en los collados.
11.
Conozco todas las aves de los montes, Y en mi poder están
las fieras del campo.
12.
Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti:
Porque mío es el mundo y su plenitud.
13.
¿Tengo de comer yo carne de toros, O de beber sangre
de machos cabríos?
14.
Sacrifica á Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo.
15.
E invócame en el día de la angustia: Te libraré,
y tú me honrarás.
16.
Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú
que enarrar mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca,
17.
Pues que tú aborreces el castigo, Y echas á
tu espalda mis palabras?
18.
Si veías al ladrón, tú corrías
con él; Y con los adúlteros era tu parte.
19.
Tu boca metías en mal, Y tu lengua componía
engaño.
20.
Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano: Contra el
hijo de tu madre ponías infamia.
21.
Estas cosas hiciste, y yo he callado: Pensabas que de cierto
sería yo como tú: Yo te argüiré,
y pondré las delante de tus ojos.
22.
Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios;
No sea que arrebate, sin que nadie libre.
23.
El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare
su camino, Le mostraré la salud de Dios.
Fuente:
http://www.angeldelaguarda.com.ar/