
Foto:
NASA/JPL-Caltech
El
equipo de astrónomos liderado por Mike Brown, del
California Institute of Technology, ha descubierto un misterioso
objeto, bautizado como “Sedna”, que se encuentra
a tres veces la distancia que existe entre Plutón
y el Sol. Se trata del cuerpo del Sistema Solar más
lejano conocido.
(NC&T)
De hecho, se halla tan lejos de nuestra estrella, que si
estuviéramos sobre su superficie, podríamos
ocultar su diminuta imagen con la cabeza de un alfiler,
explica Brown. Situado a 13.000 millones de kilómetros
del Sol, podría ser el primer miembro detectado de
la llamada “nube de Oort”, un enjambre de pequeños
cuerpos helados que nutre de cometas a todo el Sistema Solar.
Quizá
la característica más interesante de Sedna
sea su tamaño y su color. Su aspecto rojizo lo sitúa
como el segundo cuerpo más rojo de nuestro sistema
planetario, después de Marte. En cuanto a su tamaño,
se estima equivalente a tres cuartas partes del diámetro
de Plutón, y por tanto sería el mayor planetoide
hallado desde 1930, fecha del descubrimiento de este último.
Sedna
fue encontrado durante las observaciones realizadas el 14
de noviembre de 2003 mediante el Samuel Oschin Telescope
(Monte Palomar). Pocos días después, su presencia
fue confirmada por telescopios de Chile, España,
Arizona y Hawai. El telescopio espacial Spitzer de la NASA
también lo buscó, aunque sin éxito.
La
región en la que se encuentra Sedna es extremadamente
fría. Se estima que en ella las temperaturas nunca
sobrepasan los -240 grados Celsius. En su órbita
solar elíptica, Sedna tarda 10.500 años
en dar una vuelta completa alrededor de nuestra estrella.
Dado que el telescopio espacial Spitzer no consiguió
detectar a Sedna, en base a las limitaciones de resolución
de sus instrumentos, podemos asegurar que debe tener menos
de 1.700 km de diámetro (menor por tanto que Plutón).
Brown cree que debe encontrarse a medio camino entre éste
y Quaoar, otro planetoide descubierto por su equipo en 2002.
Los
astrónomos aún están discutiendo si
Sedna pertenece o no a la nube de Oort. Las predicciones
estimaban que dicha nube rodea al Sol, alcanzando la mitad
de la distancia que nos separa de la estrella más
próxima. Sedna, en cambio, se halla 10 veces más
cerca, de manera que podría existir una nube de Oort
“interna”, formada quizá por la influencia
gravitatoria de una estrella que pasó cerca del Sol
hace miles de millones de años.
En
esa época, dicha estrella errante debió ser
tan brillante como la luna llena en el cielo diurno, y permanecer
visible durante unos 20.000 años. Su presencia debió
perturbar y lanzar gran cantidad de cometas de la nube de
Oort hacia el interior del Sistema Solar, provocando impactos
que eliminaron muchas de las formas de vida primitivas de
la Tierra.
Los
astrónomos desean observar Sedna con el telescopio
espacial Hubble, porque creen que existen evidencias indirectas
de que Sedna tendría un satélite. Siguiendo
su órbita, se aproximará un poco más
al Sol, haciéndose más brillante, durante
los próximos 72 años. Después reiniciará
su viaje de 10.500 años hacia zonas más alejadas
del sistema planetario.
Fuente:
Jane Platt/JPL – USA