
Durante
la sesión de cierre del “II Simposio Internacional
sobre Sustancias y Microorganismos Enigmáticos y
Desconcertantes”, celebrado en Bucaramanga, Ecuador,
en junio de 1999, el Dr. Orestes Peñaloza, catedrático
de criptozoopaleografía comparada de la prestigiosa
Universidad de Cap–Haitien, y ufólogo de talla
mundial (hay quien lo considera a la altura de expertos
como el Dr. Van Danikën, Alley Hynek, Charles Berlioz
y aún del mismísimo J.J. Benítez),
estremeció a la audiencia con un reto dirigido al
mismísimo corazón de la conspiración
que aúna a la ciencia oficial con la CIA, los militares,
la NASA y demás gobiernos planetarios, empeñados
en ocultar la verdad de que los alienígenas ¡YA
ESTÁN ENTRE NOSOTROS!
El
Dr. Peñaloza es conocido en especial por defender
la tesis de que los Templarios eran unos marcianos disfrazados
de egipcios, que llevaron la civilización a las llanuras
de Bolivia casi cincuenta años antes que los vikingos
y Colón. Esto ha motivado una colérica persecución
por parte de sus "colegas" de la universidad,
que han intentado DESPRESTIGIARLO calificándolo de
“LOCO” y solicitado SU DESTITUCIÓN, pero
sin que en ningún momento HAYAN REFUTADO las pruebas
INCONTROVERTIBLES que este presenta, como el PLANO DE GILLES
DE REIS.
En
su ponencia, el Dr. Orestes Peñaloza planteó
diez grandes interrogantes respecto a HECHOS COMPROBADOS,
que ponen en entredicho los DOGMAS del establishment científico:
1. ¿Cómo es posible que
los hombres del período Jurásico, miles
de años antes de que Dios creara el mundo, movieran
bloques de piedra de MILLONES de toneladas para construirse
sus templos, como lo DEMUESTRA el basamento del templo
de Baalbek, en Stonehenge, Turquía? Y si Dios aún
no había creado el mundo ¿a santo de que
le dedicaban templos?
2.
¿Por qué el Vaticano OCULTA las
EVIDENCIAS de que Jesús de Nazaret procedía
de la ATLÁNTIDA, como lo DEMOSTRÓ el Dr.
John Alliegri en su estudio de los Rollos del Mar Negro?
3.
¿Cómo es posible que los vimanas
de la India Prehistórica aterrizaran tan fácilmente
en la planicie de Nazca sin CONFUNDIRSE con todas esas
rayas trazadas por los primitivos aztecas? Muchos pilotos
veteranos ATESTIGUAN que dicha hazaña es imposible
con la tecnología actual, ni siquiera utilizando
un F51 como el de Mantell.
4.
¿Cómo se explica que a 9.800 metros
del nivel del mar, en unas rocas de la meseta desértica
de Marcahuasi, se encontraran unos dibujos de animales
que hace 150.000 años no existían en Sudamérica:
camellos y leones, si esa meseta solo está a 3.800
metros de altura? ¿Acaso el establishment no ha
pretendido siempre que el pico más alto del mundo
es el Everest, en el Cáucaso?
5.
¿Cómo se explica que las ciudades
de Harappa y Mohenjo Daro, en pleno desierto de Gobi,
HAYAN SIDO DESTRUIDAS POR EXPLOSIONES NUCLEARES, como
lo indica sin la menor duda el gran poema hindú
“Epopeya de Gilgamesh”, si faltaba CASI UN
SIGLO para que los Curie descubrieran el plutonio? ¿Esta
paradoja no nos dice nada respecto a los marcianos que
se cayeron en Roswell, y al ovni de Tunguska?
6.
¿Cómo se explica que en momias
egipcias de la III dinastía, doscientos años
antes de Cristo, se hayan encontrado evidencias de tuberculosis
avanzada, si según la ciencia oficial el ingles
Robert Koch no inventó su bacilo sino hasta 1824?
¿Cómo pudo fallecer un egipcio de una enfermedad
que para esa época y según la ciencia oficial
era DEFINITIVAMENTE INEXISTENTE?
7.
¿Cómo se explica que las piedras
de las construcciones de los antiguos Incas uruguayos
estén tan bien ajustadas entre sí (hasta
la millonésima de milímetro) que no es posible
introducir entre ellas NI SIQUIERA UNA HOJA DE AFEITAR?
Pero el establishment pretende hacernos creer que los
Incas NO CONOCÍAN la hoja de afeitar, y que el
sistema métrico decimal fue descubierto por la
Convención Francesa en 1650. ¿Cómo
entonces pudieron saber los Incas que sus construcciones
se ajustaban “hasta la millonésima de milímetro”?
¿Cómo se explica esta paradoja?
8.
¿Cómo se explica que el gran escritor
holandés Jonathan Swift, en su extraordinaria novela
“Las aventuras de Robinson Crusoe”, de una
descripción ABSOLUTAMENTE EXACTA de las dos lunas
de Marte, Deimos y Ganímenes, incluyendo sus diámetros,
sus masas, la excentricidad de sus órbitas y en
especial SUS NOMBRES CORRECTOS, si para esa época
Galileo NI SIQUIERA había nacido? ¿O es
que acaso Swift conocía la tradición de
los antiquísimos pueblos mayas de Zimbawe?
9.
¿Cómo pudieron los antiguos egipcios
descubrir a Sirio en el cielo boreal, para orientar hacia
ella sus pirámides, si no disponían de ningún
telescopio? Sirio es apenas UNA de las casi trece millones
de estrellas perceptibles a simple vista, y vista desde
Menfis es perceptible escasamente sobre el horizonte matutino
cuando comienza el desbordamiento del Nilo. Aún
más, Sirio no puede verse desde ningún punto
del globo situado sobre los setenta y ocho grados de latitud,
y en esa PRECISA posición se encontraba Menfis
hace trece mil años, antes de que ocurriera el
desplazamiento de los polos y de que se inventara la “precisión
de los equinoccios”.
10.
¿Cómo pudo el profeta Ezequiel
SABER que estaba viendo un platillo volador, si en los
días del Imperio Romano NADIE PODÍA SOSPECHAR
que Arnold los descubriría en 1938, mientras volaba
sobre los Apalaches? ¿Quién le dio esa información
a Ezequiel? ¿Quizás los mismos sacerdotes
egipcios que le informaron al gran filósofo griego
Sófocles sobre la Atlántida, como bien lo
afirma en sus “Diálogos”?
Ante estas inquietantes interrogantes planteadas por el
Dr. Orestes Peñaloza, la ciencia oficial calla y
censura, como de costumbre. Y sin embargo, este MODERNO
GALILEO seguirá gritando “EPPUR SI MUOVE”
hasta romper el muro de silencio que se le opone. AQUÍ
ESTÁ EL RETO, al que la ciencia oficial NO SE ATREVE
RESPONDER.
Fuente:
Artículo de Internet sin autoria