Publicado
Boletín nº 18
Cómo
se Producen y se tratan las manchas en la Piel

Cuando decimos
“manchas en la piel” nos estamos refiriendo a un inmenso
universo de fenómenos y patologías, que responden
a diferentes causas y cursan procesos muy distintos.
La piel normal contiene células que producen la pigmentación
llamadas melanocitos (cargadas con melanina, la sustancia que
produce el pigmento) Si tenemos áreas decoloradas o pálidas
es indicación de pocos o no muy activos melanocitos. Si
el área esta hiperpigmentada indica lo contrario.
Muchas manchas tienen una fácil resolución, y otras
son difícilmente tratables. Sin embargo, para la persona
que llega a la consulta dermatológica, todas son preocupantes.
Para comenzar a organizar este inmenso panorama, podemos clasificar
a las manchas por sus tres colores más frecuentes:
•
Manchas rojas: responden generalmente a un proceso inflamatorio
o a una lesión de tipo vascular.
• Manchas marrones: en ellas están
involucrados los pigmentos de la piel, como en los lunares o nevos.
A pesar de que este tipo de marcas puede tener volumen, con lo
cual dejaríamos de hablar estrictamente de manchas, las
abordaremos ya que quien consulta no hace esta diferencia.
• Manchas blancas: responden a una falta
de pigmentación que, cuando es eliminada la causa, generalmente
se regulariza.
Hay otros
colores que dependen en general de la profundidad a la que se
encuentre el pigmento. Un tipo de marcas azules en los recién
nacidos, llamadas comúnmente manchas mongólicas,
se observan más frecuentemente en personas de ese origen.
Se presentan en la zona lumbosacra y se van con el tiempo. Otros
colores responden a la concentración de sustancias por
medicamentos o drogas.
El primer
remedio para eliminar una mancha es evitar que se siga oscureciendo.
No podemos enfatizar suficiente la importancia de protegerse contra
el sol. Nuestras abuelas lo sabían por eso no se bronceaban
y usaban sombrillas o parasoles para no recibir el sol directamente
en la cara. En nuestros tiempos el aliado más poderoso
es el protector o filtro solar. Además de usa un buen tratamiento
que tratamiento uses, siempre debes protegerte contra el sol.
Sin seguir esta recomendación básica ningún
tratamiento funciona.
Manchas rojas

Dependiendo
de la causa de este tipo de manchas, el tratamiento va a ser absolutamente
diferente. Si la mancha roja responde a un proceso inflamatorio,
el tratamiento consiste en abordar la inflamación que,
cuando cede, no deja por lo general señales. Si es un proceso
agudo se resuelve frecuentemente en un lapso de tiempo corto,
como máximo unos meses.
Aquellas personas que padecen acné presentan unas manchas
rojas como consecuencia de la inflamación que producen
las pústulas. Cuando esa lesión se cura, la piel
se desinflama y la marca roja a su alrededor se resuelve.
Manchas rojas pueden observarse en la zona aledaña a una
herida. Se debe al proceso inflamatorio que el tejido está
cursando como parte de la curación. El médico sabrá
administrar el mejor producto para ayudar al proceso. Si la lesión
responde a una quemadura, a veces pueden verse involucrados pigmentos,
con lo cual resultan marcas del grupo marrón.
Los angiomas son alteraciones vasculares que causan manchas rojas
a veces muy importantes. Es una alteración de los capilares,
aunque a veces involucran vasos más profundos, y su resolución
es más difícil.
Su tratamiento puede hacerse con láser; ligadura de vasos
si no se comprometen funciones; electrocoagulación; o interferón
en el caso de los pacientes pequeños. En estos casos, algunos
prefieren dejarlos evolucionar, porque muchas veces responden
a una inmadurez de los vasos. En los bebés son llamados
comúnmente “antojos”, y en general se resuelven
entre los tres y cuatro años.
Manchas marrones

También
responden a distintas causas. En este grupo podemos incluir:
•
Los lunares: manchas pequeñas de forma circular.
•
Las pecas, son constitucionales de la niñez y la adolescencia
y luego tienden a irse.
•
Las manchas solares: que se dan en los adultos entre los 50/60
años en adelante por la exposición acumulada a
las radiaciones solares. Generalmente se dan en la cara y el
dorso de las manos. No deben confundirse con las queratosis
seborreicas, que tienen volumen. Algunos productos usados para
protección también producen manchas.
•
Las manchas de nacimiento, que también son un tipo de
lunares llamados nevos (Vocablo que proviene del griego y significa
marca o señal) que pueden ser redondos o de formas irregulares,
y de diverso tamaño, desde pequeños hasta muy
grandes o gigantes. Pueden presentar o no pelos.
•
Manchas del embarazo (Melasma) que responden a un aumento de
pigmento inducido por las hormonas. También pueden provocarlas
los anticonceptivos orales.
•
Manchas posteriores a una quemadura.
En general,
las manchas marrones pueden tratarse con cremas blanqueadoras,
con láser para color marrón (según la sustancia
que origina el láser es su color: alejandrita, dióxido
de carbono, etc., y según el color de la lesión
es la elección del tipo de láser). En el caso de
los lunares pueden extirparse quirúrgicamente sólo
por cuestiones de estética. Algunos presentan cambios displásicos
que, sin llegar a ser malignos tampoco son normales. Ellos deben
ser controlados cuidadosamente o en algunos casos extirpados.
El melanoma es uno de los tumores más agresivos y cuanto
más precozmente sea abordado tiene mejores probabilidades
de curación.
Depósito de pigmentos
Dependiendo
del tipo de piel, algunas personas tienden a depositar pigmento
en las zonas que han sido afectadas por inflamaciones, heridas
o quemaduras. Se trata de manchas amarronadas por depósito
de melanina. Pueden ser tratadas, pero a veces este tipo de pieles
reacciona produciendo más pigmentación, en una especie
de efecto de rebote.
Las sustancias blanqueadoras usadas para tratar las manchas marrones
son de diverso tipo. Desde la antigüedad se ha usado el mercurio,
por ejemplo. También el bismuto. La botica casera incluye
el agua oxigenada, el limón, el aloe vera. Éste
último tiene un gran poder antiinflamatorio y regula los
procesos inmunológicos, además de aportar hidratación
y humectación. Es antioxidante por su alto contenido de
vitamina E. Al mejorar la salud general de la piel, también
favorece la desaparición de las manchas.
El blanqueador más utilizado en dermatología es
la hidroquinona, derivado del caucho que debe ser indicado por
un profesional. Existen además algunas sustancias ácidas,
como el ácido glicólico (proveniente de la caña
de azúcar), el ácido mandélico (extraído
de la manzana), el ácido retinoico: todos están
destinados a blanquear por refinamiento de la piel, es decir,
removiendo las capas de piel manchada para que devengan capas
nuevas. Pero cuando el pigmento está depositado más
allá de la epidermis, en la dermis por ejemplo, es mucho
más difícil y estos métodos no son eficaces.
Aquí se trata con láser o dermabrasión, la
cual constituye un tratamiento quirúrgico que barre capas
de piel con una fresa para que se regenere piel sana.
Últimamente se le da mucha importancia a los productos
naturales, como el extracto de uva-ursi, el ácido kójico,
los carotenos, etc.
Manchas blancas

Su causa
más frecuente es la pitiriasis versicolor, un hongo que
habita en pieles con cierta predisposición (1), y que durante
el verano provoca manchas blancas como contraste al bronceado
del sol. Donde están las lesiones causadas por el hongo
no se produce coloración. Se trata con antimicóticos
locales, aunque también pueden usarse por vía oral.
Es fácilmente curable, pero en general es recurrente.
El vitíligo es una enfermedad que no presenta gravedad
clínica, pero tiene una gran repercusión estética
y por lo tanto psicológica. Sus consecuencias son muy poco
toleradas por el paciente y, en general, toma zonas muy visibles:
el dorso de las manos, la cara, alrededor de los orificios naturales
del cuerpo. Su tratamiento es prolongado, y es necesario estimular
la inmunidad, ya que esta enfermedad tiene una base neurogénica
con un desencadenante que puede ser un estrés psíquico
o físico.
Algunas teorías proponen que el sistema de defensas fabrica
anticuerpos contra los melanocitos, células que producen
pigmentos. El tratamiento precoz es el que tiene mejores resultados.
Sea cual fuere el color, forma o tipo de una mancha que aparece
en nuestra piel, jamás debemos dejar de consultar al dermatólogo.
Ya hemos visto que algunas de ellas están revelando la
presencia de agentes infectantes o procesos anormales. Lo mejor,
por lo tanto, es la evaluación profesional.
Fuente:
www.estetica-natural.com
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