
Seguramente
has oído que para conocer a una persona sólo hay
que mirarla a la cara y es que el rostro del hombre dice muchas
cosas. La cara, la forma de los ojos, los labios, cada parte del
rostro humano revela secretos del alma muy profundos. Es por esto
que se trata de nuestra carta de presentación. Si la primera
imagen falla es difícil que te interese conocer el resto.
Conoce como eres tú y la gente que te rodea con sólo
observar su rostro.
La
cara, primera impresión
La cara es el espejo del alma y, desde que el hombre es hombre reconoce
a sus semejantes mediante la observación de esa primera imagen
que recibe del otro.
Esa
impresión que nos atrae o repele está conformada por
las características de los rasgos de la fisonomía.
Ya desde la
antigüedad se observaron las diversas estructuras corporales
que permitían reconocer ciertos caracteres definidos, así
como predisposiciones a determinadas enfermedades mentales (lo que
los médicos llaman temperamento).
En
cada rasgo físico puede hallarse una indicación del
carácter, del mismo modo que cada indicación del carácter
se refleja en los rasgos de la cara, en la forma de las manos o en
la escritura.
Con
el estudio de estas tres ciencias se puede llegar a diagnosticar el
carácter del individuo:
• Morfopsicología: el estudio de la
cara y del cuerpo
• Quirología: estudio de las manos
• Grafología: estudio de la escritura
Aquí
nos centraremos exclusivamente en la morfopsicología de la
frente, de la nariz, de los ojos y la boca.
LA
CABEZA: una cabeza grande, frente pequeña triangular, indica
un espíritu desprovisto de sentido. El hueso occipital comprimido,
o más bien algo cóncavo, denuncia un espíritu
débil, algunas veces obstinado y siempre limitado.
Frente,
cobijo del cerebro
LA FRENTE: Tanto en la Fisiognomía antigua como en la moderna
se puede juzgar por la forma y capacidad de la frente las posibilidades
intelectuales de un individuo.
Cierto
es que las facultades intelectivas de un ser no depende sólo
de las dimensiones de su cráneo: debemos también considerar
la complejidad
de su cerebro, así como su cultura y su herencia genética,
que también desempeñan un importante papel.
•
Frente ancha: Nos indica grandes posibilidades de poder
abarcar un número considerable de diferentes nociones.
Es la frente de un ser sintético, dotado de una notable
memoria, capaz de asociar ideas y extraer conclusiones. Este individuo
está siempre dispuesto a examinar todas las ideas nuevas
que se le presentan a fin de compararlas con las propias. Resulta
fácil convencer a este individuo, siempre que se le sugieran
horizontes desconocidos.
•
Frente estrecha: La frente estrecha corresponde a un
individuo de espíritu analítico, de ideas brillantes
y profundas, aunque las asocia con dificultad. Carece de orden
y método, así como de habilidad manual. No se deja
convencer con facilidad y, para ello, es necesario presentarle
una idea nueva relacionada con los temas que le preocupen.
•
Frente alta: La frente alta indica el poder de transformar
las sensaciones en ideas. De ello deducimos idealismo y sensualidad,
serenidad del espíritu que juzga desde arriba. Con frecuencia
lo vemos operando para satisfacer y ver triunfar la lógica,
el ideal. Se le convence fácilmente si se emplean argumentos
sólidos.
•
Frente baja: Este individuo rechaza los pensamientos
metafísicos y se siente inclinado hacia el utilitarismo.
Indica voluntad, obstinación, cólera, y con mucha
frecuencia, avaricia. Suele ir acompañado de un espíritu
de iniciativa.
Formas
de la frente
•
Ovalada: si la frente posee una forma ovalada, ello indica
que se trata de un ser soñador, imaginativo, que raras
veces se detiene en lo concreto; aunque este individuo se nos
presente como un artista dotado de inspiración, como un
poeta, su producción es escasa y obra guiándose
por la intuición, dejándose llevar siempre por ideas
brillantes y originales, más que por los argumentos sólidos.
Ama la independencia y es incapaz de someterse a cualquier disciplina.
•
Cuadrada: el individuo dotado de tal frente es un ser
armonioso, juicioso, calculador y reflexivo, orientado hacia el
lado práctico y positivo de las cosas. De él no
podemos decir que dé rienda suelta a su imaginación
y sueñe quimeras. Su carácter es duro y severo,
pero demuestra poseer gran sentido del deber.
•
Trapezoidal (ancha en la parte superior): esta
frente suele mostrar sienes abultadas; revela al artista que posee
una imaginación creadora, aunque sus ideas pueden ser confusas.
Si las sienes se presentan deprimidas denotan un ser con un espíritu
sintético muy estrecho. Otras veces, la frente ancha y
abultada en su parte superior denota un ser dotado de una tremenda
mordacidad, con la que pone en ridículo a los demás.
•
Trapezoidal (ancha en la parte inferior): esta
forma de frente nos presenta un individuo poseedor de gran habilidad
manual: puede ser un técnico preciso y un fontanero mañoso.
No carece de iniciativa y es un agudo observador; posee asimismo
buena memoria. Si su frente no es muy alta y sí estrecha
en la parte superior, las capacidades intelectuales y morales
serán escasas. Así, pues, estas personas necesitarán
una sólida educación; en caso contrario, se presentarán
como seres groseros y carentes de moralidad, de los que no podrá
esperarse nada nuevo.
La
nariz, centro de los afectos
La nariz es de gran importancia en el estudio de la fisiognomía.
Se podrá efectuar con bastante exactitud el estudio psicológico
de un sujeto basándose sólo en la nariz. El estudio
de la nariz es también interesante por hallarse situada sobre
las tres regiones de la zona afectiva.
La
nariz estrictamente correcta debe tener una altura igual a la de la
frente, con una ligera depresión en la raíz. Vista de
perfil debe representar el tercio de su longitud. Como tal, se nos
presenta de dos formas: la cóncava (o sea elevada o en trompeta)
y la convexa (aguileña). Los sujetos que poseen una nariz cóncava
son considerados tranquilos y sentimentales. Los que tienen una nariz
convexa, se tienen al contrario por tipos nerviosos y espontáneos.
•
Nariz larga: la nariz larga denota un individuo con pasiones
serenas, con predisposición, a veces, a la esquizofrenia,
pero con una vida interior muy intensa. El sujeto poseedor de
nariz larga puede desempeñar trabajos que necesitan reflexión,
paciencia y perseverancia.
•
Nariz demasiado gruesa: denota una personalidad inclinada
al egoísmo, bien en la forma sexual o en sus afectos.
•
Nariz pequeña: esta nariz pertenece a una persona
impulsiva, impaciente, colérica, con frecuencia caprichosa.
Es un ser que no analiza demasiado sus impresiones.
•
Nariz convexa: esta forma de nariz pertenece al ser activo,
ambicioso, apasionado.
Los
ojos, ventanas abiertas
Los ojos se hallan situados en la división ternaria de la
cara, en la región ideal de la zona afectiva; por ello podemos
deducir que son importantes las indicaciones que nos dan sobre el
valor de estas cualidades.
Los
ojos que están situados normalmente deben presentar entre sí
una separación de 31 milímetros.
Ojos
•
de separación superior a lo normal: indica aptitud
para reconocer sin esfuerzo las fisonomías, así
como para estudiar las cosas concretas; optimismo debido a la
satisfacción de representarse con facilidad al mundo exterior,
teniendo la sensación de dominarlo.
•
Ojos de separación inferior a lo normal: esta
posición de los ojos indica pesimismo, tristeza e inestabilidad.
•
Ojos saltones: indican una mente tardía en elaborar
pensamientos, buena memoria para las fechas y los hechos. Si,
al mismo tiempo, la conjuntiva muestra pequeños granitos
de grasa, ello indica cierta debilidad intelectual y dudas morales.
•
Ojos hundidos: indican una disminución de la vitalidad.
Suelen presentarse en el tipo nervioso, siempre alerta para su
defensa, indican voluntad y tozudez, introvertido, acostumbrará
ser un tipo silencioso, taciturno y melancólico. Las penalidades
suelen hundir los ojos.
Forma
de los ojos
•
Ojos grandes: los ojos que están bien abiertos
y son armoniosos indican una propensión hacia la espiritualidad
elevada, una naturaleza positiva, soñadora, poética,
dada a pasiones ideales y abstractas.
•
Ojos demasiado grandes: indican exaltación del
espíritu, así como temor intenso.
•
Ojos pequeños: estos ojos indican un espíritu
constructivo, una naturaleza activa y emprendedora, voluntad e
inquietud intelectual.
Lo
que dice la boca
La boca ocupa las dos regiones superiores de la zona instintiva:
la de la sensibilidad y la sensualidad. Podemos decir que, en conjunto,
representa los instintos superiores, reflejando nuestras emociones,
sentimientos y nuestros odios.
Si
la boca se nos presenta dibujada armoniosamente, ello es indicio de
equilibrio instintivo; mientras que una boca irregular, mal dibujada
y gesticuladora, puede pertenecer a un ser dominado por las pasiones,
o a una persona que ha padecido muchos sufrimientos. Existe un proverbio
chino que dice: "Mira la frente de un hombre para saber lo que
será y su boca en estado de reposo para saber lo que ha sido".
Línea
de la boca
• Línea
recta: si la boca está bien dibujada, es indicio
de equilibrio.
• Línea
con las comisuras bajas: indica pugnas entre la espiritualidad
y los instintos, así como amargura y tristeza.
• Línea
con las comisuras elevadas: anuncian alegría,
buen humor, picardía, presunción y pedantería.
Cuando
la boca es un poco saliente, ello revela mal humor y del individuo
que observa. La boca carnosa y saliente revela asimismo a los profesionales
de la palabra que se hallan siempre dispuestos a hablar. El labio
superior más grueso que el inferior es indicio de bondad, de
dulzura, pero asimismo de inteligencia ilimitada, de donde deducimos
que esta forma de labio es característica del temperamento
linfático. Si, al mismo tiempo, el borde del labio parece vuelto
hacia atrás, podemos decir que el individuo será un
sujeto ambicioso, amante de la popularidad.
Si
el labio inferior es más grueso que el superior y caído,
indica disminución de la vitalidad, bondad, sensualidad.
Los
labios entreabiertos revelan un carácter poco combativo. Los
labios gruesos denotan la materialidad del instinto sexual; los apetitos
gobiernan al espíritu. Carencia de moralidad. Cuando la boca
está hacia dentro, puede ser indicio de astucia y de envidia.
Los labios cerrados, afectación, vanidad. Si los labios están
apretados y crispados, revelan un carácter muy enérgico,
duro. Los labios blandos denotan debilidad. Cuando apenas se distinguen
las comisuras, es señal de orden y sangre fría. Los
labios mordisqueados, denotan un carácter angustiado, inquieto.
Estas
son algunas de las características y sus significados, que
cualquiera puede evaluar con la simple observación, aunque
la complejidad del ser humano seguirá siendo siempre un misterio.
Fuente: http://www.univision.com/
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