Un cura, vestido con sotana estaba trabajando duro, y todo transpirado; ve a un santiagueño tirado en una hamaca, haciendo una estupenda fiaca.
El cura no aguanta y le dice:
-¿Vos no sabías que la pereza es uno de los
Siete Pecados Capitales?
Y el santiagueño, sin moverse, le contesta:
- ¡La envidia, también!