
La
espalda es una de las zonas más olvidadas del cuerpo y refleja
muchas cosas de nosotras, por ejem-plo, si es flácida hará
notar que nos hace falta ejercitarnos; si hay marcas de acné,
que nos sobra grasa corporal, y si es demasiado delgada y huesuda
es consecuencia de mala alimentación o del paso del tiempo.
A continuación algunos consejos de utilidad.
La época de altas temperaturas se ha hecho presente y no
nos queda más que buscar ropa ligera que nos haga más
llevaderos los días de calor. Algunas de las prendas elegidas
dejarán descubierta la es-palda, lo cual no deberá
ser causa de pena o molestia, por el contrario, nuestro dorso debe
ser motivo de orgullo.
El hecho de que una misma no pueda verse su espalda no es pretexto
para restarle la atención debida, más aun cuando las
vacaciones se acercan y es momento de alistar el traje de baño
para lucirlo en todo su esplendor. Es por ello que hemos preparado
una serie de consejos que pueden serle de mucha utili-dad para que
se sienta satisfecha.
Baño
Antes de la ducha es recomendable usar un cepillo de mango largo
para dar masaje a la piel de la es-palda, de manera que al tiempo
que se estimula la circulación se eliminan las impurezas
y células muertas que se acumulan a lo largo del día;
es conveniente realizar esta actividad con energía y cons-tancia
para obtener mejores y más prolongados resultados.
La espalda es más propensa a resecarse que cualquier otra
parte del cuerpo, ya que recibe el chorro caliente de la regadera;
lo mejor es no llegar a los extremos y procurar que el agua sea
tibia. Ahora bien, si la piel tiende a ser grasa utilice jabones
antibacteriales y después aplique loción astringente
o el medicamento que el dermatólogo (especialista médico
en la salud de la piel) indique.
Tras la ducha use crema corporal hidratante (del tipo que su piel
requiera), dándose suave masaje cir-cular, incluyendo los
hombros. En caso de tener barros no se aconseja utilizar crema hasta
que éstos hayan desaparecido.
Limpieza
profunda
La espalda debe estar tan limpia como el rostro y para conseguirlo
conviene realizarse un peeling o exfoliación, empleando un
producto especial para ello de venta en centros comerciales o uno
que usted misma puede conseguir si mezcla los siguientes ingredientes:
•
1 taza de azúcar sin refinar.
• 1 taza de aceite ligero de oliva (entre más espeso
sea el líquido más difícil será eliminarlo).
• 1 cucharada de vitamina C o E líquidas (se consiguen
en forma de cápsulas en las farmacias) o jugo de uva o
limón (evítelo si su piel es seca o sensible).
• Opcional: 2 gotas del aceite esencial que prefiera, puede
se toronja (Pomelo), rosa o lavanda.
¿Cómo
se usa? Durante el baño aplique la mezcla sobre
la espalda, usando las manos o un cepillo de baño de cerdas
flexibles y mango largo; frote suavemente con movimientos circulares.
El exfoliante también se puede extender a todo el cuerpo,
sobre todo zonas ásperas como codos y talones, excepto el
área de los senos (más sensible al dolor) ni tampoco
donde hayan heridas, granitos o barros.
Elimine el producto con agua, sin jabón, a menos que la sensación
que deje no sea agradable; tenga cuidado en el baño, ya que
el aceite puede hacer que se resbale. Efectuar una exfoliación
una vez al mes ayudará a tener un dorso envidiable, compruébelo.
Masaje
El suave frote de cremas o aceites en la espalda aumenta el flujo
sanguíneo hacia piel y músculos, así como en
nuca y parte posterior de los hombros, que es donde se acumula gran
parte de la tensión del día; es muy aconsejable ejercer
presión con los dedos o con aparatos específicos para
ese fin. Cabe destacar que el masaje también previene el
deterioro y las llagas en la piel de los pacientes que deben permanecer
en cama.
Ejercicio
Para tener una espalda firme y fuerte lo mejor es mantenerla activa
al practicar natación, voleibol, yoga o simplemente con caminar
algunos minutos, teniendo en cuenta que siempre es mejor hacer un
poco de ejercicio diariamente en lugar de concentrarlo todo en una
sola sesión semanal. Recuerde también que una espalda
musculosa estará libre de dolores.
Ahora bien, si no dispone de tiempo para realizar deportes o ir
al gimnasio puede realizar el siguiente ejercicio en casa: En cuclillas,
apoye sus manos en el respaldo de una silla, levántese hasta
estar com-pletamente erguido y luego vuelva a la posición
original, manteniendo siempre la espalda recta; reali-zar este ejercicio
mínimo 10 veces al día hará sus músculos
verdaderamente firmes.
Dulces
consejos
Nadie está exento de malos hábitos, los cuales siempre
traerán resultados negativos. Preste atención a los
siguientes consejos y mejorará notablemente la condición
de su espalda:
•
Manténgala en posición recta, tanto al estar de
pie, al caminar y al estar sentada.
•
Evite en lo posible tanto el uso de calzado totalmente plano como
los tacones altos, con lo que se evitarán posibles problemas
de columna; camine descalza siempre que pueda.
•
Siempre que tenga que agacharse evite encorvarse; doble las rodillas,
nunca la espalda.
•
Procure que su ropa sea ante todo cómoda, pues ello le
permitirá moverse con total libertad.
•
Elija un colchón firme para dormir, que no se venza con
el peso del cuerpo, mientras que la al-mohada debe mantener sujeto
el cuello y en línea recta con la columna.
•
Exponga su espalda al aire libre, pues éste actúa
sobre ella como elemento purificador.
•
Aunque el Sol aporta importantes vitaminas, tanto a la piel como
a los huesos que la forman, cuide no exponerse en exceso a él,
ya que la piel se resecará y reactivará los brotes
de barros y espinillas.
•
Beba al menos dos litros de agua al día, a fin de mantener
saludable la piel, no sólo del dorso, sino de todo el cuerpo.
¿Qué
le parece?, la verdad es que no hay que hacer demasiados sacrificios
y los resultados nos harán sentirnos orgullosas. Nada más
hace falta un poco de atención y no olvidar que la espalda
también es parte de nosotras.
Fuente:
Extracto de la página de Internet “SALUD Y MEDICINA”