Colores
curativos para el Alma
La
cromoterapia es una técnica curativa que consiste en provocar
una cierta reacción molecular en el interior de los órganos
mediante el poder de los rayos luminosos.
La leyes de la Luz están determinadas por los siete rayos luminosos.
Estos rigen la ciencia de los colores relacionándose con los
siete planos de la manifestación de la vida y los siete chakras
o ruedas de la luz. Los centros hormonales son influenciados por las
distintas longitudes de ondas que emiten los colores y que provocan
reacciones bioquímicas en el organismo. La visualización
de los colores-proyectándolo hacia adentro del cuerpo y mentalizando
sus beneficios- ayuda al órgano a tratar de acuerdo con el
chakra que lo rige, partiendo de la creencia de que la mente es la
mayor de las armas terapéuticas.
Violeta-Chakra 7: Se usa en los desórdenes
nerviosos y mentales. Reduce la tensión muscular, la presión
sanguínea, el pulso y la respiración. También
es utilizado para tratar problemas de insomnio y de vista, así
como ciática, meningitis y epilepsia. Un mal uso puede producir
injusticia, crueldad, obsesión e intolerancia. Su uso positivo
produce idealismo, lealtad, compasión y devoción. Su
preferencia indica fastuosidad y grandeza, aunque también algo
de vanidad, sarcasmo, creatividad y amistad.
Índigo-Chakra
6: Se usa para tratar afecciones visuales, dificultades olfativas
y auditivas. Su preferencia denota un temperamento nostálgico
y romántico, confianza, sensibilidad, equilibrio y lealtad
a las amistades. Lo asociamos a la nostalgia, romanticismo, poesía
y melancolía. Un buen uso se traduce en sabiduría y
amabilidad. Su parte negativa es el temor, desapego y depresión.
Azul-Chakra
5: Utilizado para tratar dolencias de la garganta, problemas
respiratorios superiores y de la glándula tiroides y paratiroides.
Estimula la tolerancia. Su parte positiva es la confianza y el perdón.
La mala utilización provoca autocompasión, frío
e indiferencia. Tiene la cualidad de sacar al individuo del mundo
físico para elevarlo a un plano espiritual.
Verde-Chakra
4: Apto para tratar problemas circulatorios y cardiacos actuando
como sedante e indicado para histerias y neuralgias. Un abuso de este
color provoca avaricia, celos y envidia. Una buena utilización
promueve esperanza, generosidad y entusiasmo. Una persona que prefiera
este color prefiere la vida tranquila y cómoda, en continua
búsqueda del equilibrio y la serenidad.
Amarillo-Chakra
3: Beneficioso para trastornos relacionados con el estómago,
páncreas e hígado (indigestión, diabetes o flatulencias)
El uso positivo incentiva la meticulosidad, la alegría y la
disciplina. El uso negativo se centra en la cobardía, espíritu
crítico e intransigencia. Color asociado a un espíritu
alegre, mente científica y creativa y poco convencional.
Anaranjado-Chakra
2: Indicado para procesos pulmonares, renales y de disfunción
sexual. La buena utilización favorece la motivación,
inteligencia y confianza. El aspecto negativo es la indecisión,
agresividad y complejos de inferioridad y superioridad. Su preferencia
descubre una personalidad enérgica y dinámica y se asocia
a la juventud y sensualidad.
Rojo-Chakra
1: El color rojo revitaliza el cuerpo físico y es
un gran estimulante. Contrarresta la anemia, la melancolía,
el temor y la timidez. Dedicado a problemas de sexualidad, decaimiento
y fatiga. Su correcto uso fomenta la iniciativa, fortaleza y poder.
Por el contrario, el abuso origina frustración, violencia,
angustia y destrucción. Propio de personas dinámicas,
vigorosas, decididas y con una personalidad muy intensa, siempre firmes
en sus opiniones.
Fuente.
http://www.tusaludfutura.com/