Hace
un tiempo, en un bello y frondoso bosque, hubo un terrible
incendio. Los numerosos animales que allí había,
reaccionaron ante el fuego de maneras diferente.
Algunos
trataron de salvarse lo más pronto posible, sin mirar
atrás. Así reaccionaron las serpientes, los
insectos, las hienas, los cuervos... Otros buscaron a los
suyos antes de huir, corriendo bajo las llamas a buscar
a su manada.
Pero
hubo un pequeño pájaro, el colibrí,
que no soportó ver que su hogar y el de todos se
incendiaba.
No
escapó, sino que voló una y otra vez desde
el río hacia el fuego, yendo y viniendo. Cargaba
en su pequeño pico, toda el agua que podía
contener y volaba hasta las llamas para descargar el líquido
sobre el incendio.
Cuando los otros animales repararon en su reacción,
le gritaron:
¿Qué
locura estás cometiendo?
¡Estoy apagando el incendio! -dijo el colibrí,
sin detenerse.
¡Pero estás loco! ¿Tú crees que
con ese poquito de agua, vas a poder apagar el incendio?
No,
yo solo no, -respondió el colibrí- Yo sólo
estoy haciendo mi parte.
Solicite este articulo
(Indicar
nombre del artículo)
Propuestas
Bio Armonia...
Volver
Arriba 
