
1.
La carta tradicional es mas visible que la carta dracónica,
tanto para un observador exterior como para el propio interesado.
Sin embargo, la dracónica es tan activa como la tradicional,
si no mas, pero actúa un poco en la sombra, a la manera de
los procesos fisiológicos automáticos o de los movimientos
emocionales internos.
2. La carta dracónica es más descriptiva
de los primeros años de la vida que de la fase de adulto.
3. Las mujeres tienen más posibilidades
que los hombres de identificarse con sus cartas dracónicas,
pudiendo en algunas de ellas llegar a ser más visibles que
las tradicional.
4. En la astrología mundial las cartas dracónicas
describen los movimientos de masas: revueltas populares, manifestaciones,
modas, etc.
5. Desde la perspectiva kármica, que asume
un ciclo de reencarnaciones, tiene bastante sentido esperar que
la carta dracónica proporcione información sobre nuestra
encarnación inmediatamente anterior.
. 6a. Nos informan, entre otras cosas, de las posibilidades
que tenemos de tomar conciencia de nuestros impulsos más
primarios o recónditos y de la forma en que solemos expresarlos
y puede deslizarse al interior de nuestra riqueza inconsciente.
. 6b. El ANGULO DRACÓNICO FUNDAMENTAL provee
un índice de integración entre los aspectos conscientes
e inconscientes, entre el Ánimus y el Ánima, entre
lo racional y lo emocional, entre el lado yin y el yang de nuestra
naturaleza.
. 6c. En términos reencarnacionistas, los
interaspectos tradicional -dracónica nos indicarían
los puntos de tensión entre las exigencias de nuestra encarnación
actual y los hábitos atávicos de nuestra encarnación
anterior, todavía inscritos en alguna parte sutil de nuestra
naturaleza.
7. La astrología dracónica carece
de planetas generacionales (esto no es una hipótesis, sino
un dato astronómico). Los ciclos dracónicos de Urano,
Neptuno y Plutón quedan todos por debajo de los 19 años.
La hipótesis sería que los efectos de estos planetas
en sus manifestaciones dracónicas serán más
comprensibles o próximos a nuestros ritmos biológicos
que en sus manifestaciones tradicionales. De hecho, el que hacia
los 18 años se considere que se alcanza la mayoría
de edad puede estar relacionado con el tiempo en que los planetas
lentos dracónicos alcanzan su primer retorno a la posición
radical. Esto es lo mismo que decir que hacia esa edad todos los
puntos de la carta habrán completado al menos una revolución,
todos los ciclos dracónicos se habrán vivido completos
al menos una vez.
8. La carta dracónica es más proclive
que la tradicional a ser proyectada en otras personas en lugar de
ser asumida como propia. Presumiblemente, esto se debe a que la
oportunidad que el planeta tradicional de una persona, ofrece al
planeta dracónico de otra de servir de vehículo a
su manifestación, promocionándolo a la vida consciente
y pública -desde sus orígenes inconscientes y privados.
9. Entre los miembros de una misma familia es más
frecuente que aparezcan llamativas similitudes entre sus cartas
dracónicas que entre sus cartas tradicionales. O bien las
dracónicas se parecen a las tradicionales. En definitiva,
las dracónicas tienen mucho que decir en el tema de la herencia
astrológica.
Fuentes:
Karmen
Goizueta, "La carta dracónica", publicado en el
Boletín Astrológico de A.N.A.E., nº 4 (1980)
Rosa
Solé, "Karma, causación formativa y sombra",
en Mercurio-3, nº 4 (segunda época).
Montserrat
Ribas, "Astrología dracónica", en Mercurio-3,
nº 5 (segunda época).